Libia tiene un gobierno ilegal, otro renunciante y teme guerra civil

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LibiaLibia está entre un Gobierno ilegal según la Constitución provisional, otro dimitente que rehúsa entregar el poder al anterior, y una guerra civil latente.

Aunque la Suprema Corte Constitucional aún no se ha pronunciado por escrito, uno de sus miembros declaró aquí que el gabinete encabezado por el empresario Ahmed Maiitig, que realizó su primera reunión la víspera, es ilegal.

Una postura similar mantiene el primer ministro dimitente Abdallah al Thini, quien se niega a traspasar funciones a Maiitg, elegido en una polémica sesión calificada de ilegal por diputados al Congreso General Nacional (CGN), el ente que ejerce de facto los poderes Legislativo y Ejecutivo.

Maiitig, un empresario de 42 años cuya residencia fue blanco de un atentado días atrás, cuenta con el mayoritario bloque en el CGN del Partido de la Justicia y la Construcción, rama de la Hermandad Musulmana libia.

Inserto en este embrollo está el exgeneral Khalifa Haftar, quien ha jurado desarraigar de su país a las milicias islamistas, que al igual que él, sirvieron el pretexto para la agresión militar de la OTAN que derrocó en 2011 al Gobierno liderado por Muamar Gadafi.

La residencia del militar en la ciudad oriental de Bengasi fue blanco horas atrás de un atentado por un comando suicida con un automóvil cargado de explosivos en el que murieron tres de sus hombres y cuatro resultaron heridos, según recuentos fragmentarios.

Haftar resultó ileso, al igual que algunos de sus seguidores que estaban reunidos en el lugar en el momento del ataque.

A la milicia de Haftar, 72 años, quien vivió asilado más de dos décadas en Estados Unidos, se han sumado bases navales y aéreas en Bengasi y Tobruk, así como tribus del oriente libio y las Fuerzas especiales, el cuerpo de élite de las desmedradas Fuerzas Armadas libias.

A principios de esta semana cazabombarderos leales a Haftar atacaron en Bengasi bases de las milicias Brigada del 17 de Febrero y Ansar al Sharia y resulta evidente que el exgeneral desertor prepara una ofensiva para extender las áreas bajo su control, incluida esta capital, donde se han registrado manifestaciones de civiles que lo apoyan.