Latinoamérica en nuevo destino para la inmigración africana

0
65

La guerra y la pobreza han provocado que un gran número de inmigrantes provenientes de África busquen nuevas rutas a través de Latinoamérica para huir de sus países de origen ahora que las autoridades europeas han reforzado las medidas antiinmigración para frenar el flujo de personas en el Mediterráneo.

 Ahmed Alí Hasan, un inmigrante somalí, pagó 1.000 dólares (943 euros) a un traficante para que le ayudara a desplazarse a través de América Central para llegar a México con la intención de trasladarse posteriormente a Estados Unidos.

En el camión en el que viajaba Hasan junto a un centenar de personas, la mayoría de África, los inmigrantes se encontraban deshidratados y apenas podían respirar. “Todos creíamos que íbamos a morir”, ha manifestado Hassan. “No fuimos tratados con dignidad”, ha apuntado un estudiante de 24 años que también viajaba en el camión.

En octubre, las autoridades de inmigración de la ciudad mexicana de Veracruz, en el sur del país, encontraron cuatro inmigrantes muertos en un camión que había sido abandonado presuntamente por un grupo de traficantes.

Nuevas rutas y peligros

Las rutas en Europa se han vuelto más difíciles de atravesar, según ha afirmado la presidenta de la oficina de campo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en la ciudad de Tapachula, Chaudette Walls.

“Cada vez es más complicado coger la ruta del Mediterráneo”, ha aseverado Walls, que ha indicado que “a través de Latinoamérica es más sencillo llegar hasta México para luego intentar atravesar la frontera y llegar a Estados Unidos”.

Muchos inmigrantes de África huyen a Ecuador y Brasil, donde hay pocas restricciones. El primer país en registrar un aumento del número de inmigrantes provenientes de África fue México, la mayoría a través de la frontera con Guatemala.

En 2016 llegaron a Latinoamérica unos 19.000 inmigrantes desde África y Haití, según el Gobierno mexicano, que ha señalado que muchos de los haitianos que llegan a México se trasladaban desde Brasil debido a la crisis económica.

Varios expertos han afirmado que el aumento del flujo hacia Estados Unidos ha aumentado notablemente antes de que el presidente electo, Donald Trump, jure el cargo el 20 de enero. Durante su campaña presidencial, Trump prometió que construiría un muro en la frontera con México para evitar la entrada de inmigrantes en el país.

Debido a la falta de relaciones diplomáticas entre las autoridades mexicanas y los gobiernos africanos, la deportación de inmigrantes ilegales se ha visto dificultada en reiteradas ocasiones. El Gobierno de México ha ofrecido permisos temporales de tránsito a los inmigrantes, que tienen 20 días para abandonar el país.

La mayoría de los inmigrantes han denunciado robos y ataques durante el trayecto. El jefe de inmigración de la comisión de Derechos Humanos del estado de Chiapas, José Ramón Cancino, ha informado de que su oficina ha recibido unas 3.000 denuncias por abuso policial y extorsión.

“Nos revisaron uno a uno. Incluso miraron si teníamos algo en la boca y lo cogieron todo”, ha manifestado Hasan, que denunció un robo en Costa Rica. “Me quedé mis zapatos únicamente porque tengo la talla 43 y el que nos robó tenía un 41”, ha añadido.