Las elecciones y salida de Guinea de la CPI marcaron la vida política del año

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ObiangLas elecciones generales celebradas el pasado mes de mayo y la salida de Guinea Ecuatorial como miembro de la Corte Penal Internacional (CPI) han marcado la vida política del país a lo largo del año que termina.

Cabe destacar asimismo la negativa de Malabo a aplicar el acuerdo de libre circulación de personas y bienes entre países de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC) a partir de enero próximo y su interés por comprar material militar de calidad a Sudáfricapara equipar a sus Fuerzas Armadas y de Seguridad.

Tras la celebración de elecciones legislativas, al senado y municipales del pasado mayo y la constitución de sus correspondientes órganos de Gobierno, la población está pendiente de que el presidente Teodoro Obiang nombre un Defensor del Pueblo, el Consejo de Estado y Tribunal de Cuentas, nuevos órganos contemplado en la Ley Fundamental (constitución) de noviembre de 2011.

En los comicios del pasado mayo, el gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE, fundado por Obiang, hace más de 17 años) y su coalición electoral de diez partidos políticos, se hicieron con 99 de los ciento de los diputados de la Cámara de Representantes del Pueblo y 74 de los 75 senadores de la Cámara Alta.

Días después, el partido opositor Convergencia para la democracia Social (CPDS) convocó una protesta para reclamar 17 de los 100 diputados de la Cámara de Representantes del Pueblo, 10 de los 75 senadores y 46 de los más de 300 concejales de los ayuntamientos del país, que el Gobierno prohibió.

Obiang, en el poder desde agosto de 1979, anunció oficialmente el 18 de octubre pasado, en una conferencia de prensa celebrada en el Palacio del Pueblo de Malabo, días después de conmemorar el 40 aniversario de la independencia de España, que su país ha decidido abandonar el Corte Penal Internacional (CPI), institución a la que acusa de tratar a los africanos como «simples esclavos».

El mandatario ecuatoguineano, que invitó a todos los países de la Unión Africana (UA) a seguir el ejemplo de Guinea Ecuatorial, justificó su decisión porque en la CPI «sólo se juzga a los presidentes africanos, omitiendo totalmente los crímenes que han cometido otros».

Recientemente, Obiang, ha asegurado que su país «se enfrenta al reto de consolidar su Estado de derecho en la democracia; el respeto de los derechos humanos; la buena gobernabilidad; la promoción del desarrollo económico nacional y la transparencia en su gestión».

Las relaciones de cooperación Malabo-Madrid también se reforzaron a lo largo del año que termina con la audiencia que el rey de España, Juan Carlos I, concedió en el Palacio de la Zarzuela al ministro de Exteriores de Guinea Ecuatorial, Agapito Mba Mokuy.

Obiang recibió al Secretario de Estado español de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia, que visitó el país el pasado mes de noviembre.

Asimismo, las relaciones Iglesia-Estado, han marcado el panorama político con el viaje de Obiang, a la Santa Sede, donde el Papa Franciscoy el mandatario ecuatoguineano ratificaron el acuerdo firmado en octubre de 2012, en el que Malabo reconoce «el gran trabajo que la Iglesia Católica desarrolla al servicio de Guinea Ecuatorial».