Las elecciones presidenciales en Costa de Marfil serán el 25 de octubre

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BrunoEl Gobierno de Alassane Ouattara ha fijado para el 25 de octubre las próximas elecciones presidenciales, las primeras que celebrará Costa de Marfil tras la breve guerra civil que siguió a los anteriores comicios, celebrados en 2010.

«Haremos todo lo necesario para mantener la fecha», ha dicho el portavoz gubernamental, Bruno Kone, en una rueda de prensa celebrada al término del consejo de ministros en Abiyán, la capital comercial del país africano.

Las últimas elecciones presidenciales se retrasaron cinco años debido a la crisis política desatada por la división entre el norte, controlado por los rebeldes, y el sur, bajo el dominio del gobierno central.

Se espera que Ouattara repita como candidato presidencial y que se inscriba como tal a última hora del miércoles. El actual mandatario es uno de los favoritos para conseguir otros cinco años en el poder, tras asegurar el apoyo del Partido Democrático de Costa de Marfil (PDCI).

Un sondeo sobre intención de voto publicado el pasado mes de junio por el Instituto Internacional Republicano, con sede en Washington, reveló que el 77 por ciento de los marfileños aprobaba la gestión del Gabinete de Ouattara.

Pascal Affi N’Guessan, del Frente Patriótico Marfileño (FPI), el partido político del ex presidente Laurent Gbagbo, se perfila como el principal rival de Ouattara en las urnas.

Como novedad, en estos comicios concursará por primera vez la Coalición Nacional por el Cambio (CNC), formada por disidentes del PDCI y del FPI.

Estas votaciones servirán para cerrar de una vez por todas la brecha que surgió en 2010, cuando Gbagbo y sus simpatizantes se enfrentaron con Ouattara y los suyos para reivindicar su victoria en las urnas. Más de 3.000 personas murieron en seis meses de conflicto.

Gbagbo fue detenido por tropas francesas y entregado al Tribunal Penal Internacional (TPI) para ser juzgado por crímenes de guerra. Su mujer, Simone Gbgabo, también está acusada pero las autoridades marfileñas se niegan a extraditarla a La Haya.