La Unión Africana en el 2015

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Nkosazana Dlamini ZumaPor Yusleidys Rojas Rodríguez*

La Unión Africana (UA), mayor y principal organización intergubernamental del continente, asumió un 2015 cargado de desafíos en el desempeño de sus objetivos, entre ellos el de la integración.

Esa institución supranacional se dedica a la consolidación y la unificación africana y a reforzar la cooperación y defender la integridad e independencia entre sus Estados miembros, desde la declaración de Sirte en Libia (1999), cuando se lanzó la iniciativa, hasta su creación en 2002.

¿Qué retos enfrentó en el transcurso de este año? ¿Cuáles son sus proyectos actuales? y ¿qué metas se trazó para el futuro?

RETOS

La Unión afrontó la búsqueda de soluciones a grandes dilemas como son los elevados índices de pobreza, enfermedades, desigualdad, marginalización social y analfabetismo.

Además, comenzó en mayo una campaña continental para poner fin al casamiento de infantiles y un plan de acción para los gobiernos con el propósito de reducir las tasas de esas prácticas.

Este año, la UA ayudó al continente a enfrentar también retos referidos al desarrollo de la mujer.

En esa línea propuso aumentar el registro de nacimientos de niñas, el acceso a una educación de calidad y a servicios de salud reproductiva, al fortalecimiento y a la aplicación de leyes que prohíban casarse tan jóvenes.

Esa organización trabajó en los últimos meses en buscarle solución a los conflictos en Madagascar, Burkina Faso y Mali.

Durante la XXIV cumbre de la UA, se acordó este año la creación de un mercado único africano, y se apeló a todos a ayudar a Guinea, Liberia y Sierra Leona a erradicar el Ébola, sentido en el que se creó un fondo especial para luchar contra la enfermedad.

Allí se insistió en trabajar por la equidad de género y el empoderamiento de la mujer, dos aspectos que deben estar en el centro de la Agenda de Desarrollo África 2063.

Además, los participantes destacaron la necesidad de encontrar soluciones a otras dificultades que afectan a sus países, como son los casos de Nigeria, República Centroafricana o República Democrática de Congo, entre otros, para restablecer en ellos la paz y la seguridad.

En ese contexto el presidente en ejercicio de la UA, Robert Gabriel Mugabe, llamó a los presentes a enfrentar el terrorismo, el Ébola y la miseria, y a proponerse la obtención de una paz sostenible en sus países.

El Consejo de Paz y Seguridad de la UA en estrecha colaboración con Naciones Unidas, decidió mantener un interés activo sobre el conflicto en el Sahara Occidental.

Otros desafíos consisten en defender sus enormes riquezas naturales y los privilegios de su posición geográfica, al tener cuatro circunvalaciones marítimas (Mediterráneo, Atlántico, Índico y Mar Rojo), que la convierten en una región deseada por el Occidente desarrollado.

Posee asimismo un enorme potencial energético, grandes cantidades de oro, minerales estratégicos, reservas de agua potable, e inmensas extensiones de áreas cultivables.

Otro reto es lograr conciencia en algunos Estados para que no se deshagan de amplios espacios de tierras fértiles en beneficio de firmas interesadas mediante la compra de territorios, lo cual afecta a la larga la tenencia de fuentes naturales de alimentación.

También se convirtió en un peligroso desafío el accionar de grupos religiosos extremistas, que atentan contra el buen desempeño de algunos países, al violentar los derechos humanos de sus habitantes, como ocurre con la secta nigeriana Boko Haram.

La Misión de la Unión Africana para Somalia (Amisom) logró notables avances contra el grupo armado Al Shabab, al cual consiguió desalojar de muchas ciudades, aunque aún no terminaron con la amenaza bélica.

Este año, la UA envió a Burundi a observadores de derechos humanos y expertos militares para supervisar el desarme de grupos beligerantes afines a los partidos, y llamó al Poder a rediscutir el calendario de elecciones.

Aquel país de los Grandes Lagos africanos sufrió varios meses violentos e inestables, tras la decisión del actual presidente, Pierre Nkurunziza, de aspirar a un tercer mandato, lo cual consideraron inconstitucional los miembros de la oposición política.

Desde que estalló la crisis, más de 100 mil personas huyeron de Burundi hacia países vecinos, debido a la violencia y al temor de la repetición de anteriores conflictos, como el de la vecina Ruanda en 1994.

En octubre la UA denunció asesinatos y canibalismo forzoso en Sudán del Sur, pues sus investigadores descubrieron fosas comunes y encontraron pruebas de horribles crímenes.

Los líderes del continente fijaron el 2017 como fecha límite para concretar una zona de libre comercio y con ese fin se enfocará en la eliminación de las barreras entre sus Estados, lo que a mediano plazo podría significar la erradicación de la pobreza.

Otros objetivos de la UA incluyen la creación de zona de libre comercio, unión aduanera, mercado común, banco central, divisa compartida, y establecer una Comunidad Económica Africana con moneda única, para 2023.

La Unión Europea y la UA cooperarán en tres áreas específicas para encargarse del movimiento migratorio irregular y así evitar tragedias que cuestan la vida a miles de personas en el Mediterráneo.

Ambas partes coincidieron en que el primer reto en ese sentido será desvincular la emigración irregular de la regular y proporcionar vías para que las personas necesitadas puedan solicitar y recibir asilo.

La UA trabaja y coordina en consolidar las infraestructuras y la producción de electricidad, alimentos y empleos, al tiempo que genera oportunidades para las familias y comunidades con el fin de mejorar el nivel de vida, acabar con la pobreza extrema y promover la prosperidad común.

Por otra parte, las relaciones China-África se encuentran en un momento histórico de solidaridad y cooperación, al disfrutar de ganancias mutuas y desarrollo común.

El Papa Francisco visitó a África por primera vez en su gira del 25 al 30 de noviembre de 2015, y durante esos días recorrió Kenya, Uganda y la República Centroafricana, para llevar un mensaje de justicia, paz y tolerancia.

Entre esos tres países ofreció 19 discursos, cuatro homilías, y realizó encuentros con las máximas autoridades políticas y religiosas de las tres naciones.

Nkosanaza Dlamini Zuma, presidenta de la Comisión de la Unión Africana, recibió en noviembre el Premio de la Paz de África 2015, entregado por Graca Machel, de la Junta de Síndicos del Centro Africano para la Resolución Constructiva de Disputas.

Dlamini Zuma, al recibir el galardón, dijo que lo aceptaba por el reconocimiento a los millones de africanos que trabajaron duro y continúan haciéndolo incansablemente por la paz y la seguridad en la región.

* Periodista de la Redacción de África y Medio Oriente de Prensa Latna.