La toma de dos puertos petroleros socava los planes del general Haftar

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La toma de los puertos petroleros de Es Sider y Ras Lanuf, en el norte de Libia, por parte de las Brigadas de Defensa de Benghazi (BDB) ha abierto un nuevo frente entre las diferentes facciones y ha socavado los planes del general Jalifa Haftar de expandir su poder en la zona.

La retirada del Ejército Nacional de Libia (LNA) de dos de los puertos petroleros más importantes del país ha puesto de manifiesto la falta de superioridad militar de los efectivos liderados por Haftar.

Los combates, que ponen en peligro la lenta recuperación económica de Libia, se iniciaron después de que las fuerzas del este del país, leales al LNA, perdieran el control de la zona. El LNA, por su parte, se ha movilizado para unirse a las fuerzas libias en un contraataque contra las BDB.

Las milicias de Benghazi continúan buscando una ruta para que los combatientes que huyeron ante los avances del LNA puedan llegar a la localidad libia en el marco de los enfrentamientos que se están produciendo en la ciudad.

“Nuestro principal objetivo es el de recuperar nuestra ciudad. Rechazamos la injusticia y el poder militar”, ha afirmado el comandante de las milicias Mustafá al Sharksi. “Cuando nos enfrentamos a Gadafi queríamos libertad, queríamos instituciones legítimas y líderes que dirigieran el país como lo hacen los que se encuentran al frente de los gobiernos de estados desarrollados”, ha aseverado.

APOYO TRIBAL

Las fuerzas de Haftar, que contaron con el apoyo de grupos tribales, se hicieron en septiembre con los puertos de Es Sider y Ras Lanuf, así como con Brega y Zueitina, que también se sitúan en Benghazi.

El comandante de la Guardia de Instalaciones Petroleras libia (PFG) Ibrahim Jathran fue expulsado de la zona por Haftar. La Compañía Nacional de Petróleo (NOC) en Trípoli reabrió los puertos, lo que permitió al país doblar la producción de barriles hasta los 600.000 diarios.

Las BDB, por su parte, han indicado que también permitirán a la NOC operar libremente. La producción se ha visto afectada por el estado en el que se encuentran los puertos de Es Sider y Ras Lanuf, que operan por debajo de sus posibilidades debido a las secuelas estructurales de los enfrentamientos.

La NOC, que ha visto obstaculizada recientemente su intención de aumentar de nuevo la producción, ha informado de que esta semana no podrán fabricar más de 670.000 barriles al día. Antes de que se produjeran los enfrentamientos, la producción era de 1,6 millones de barriles diarios.

Hará falta una gran “habilidad” por parte de la NOC para poder producir 1 millón de barriles al día, según ha indicado el experto en el sector energético libio John Hamilton. “Lo que esto demuestra es que Haftar no es capaz de proporcionar seguridad a los puertos petroleros”, ha manifestado.

RETIRADA DEL LNA

Después de hacerse con el control de los puertos hace siete meses, el LNA logró sobreponerse a varios ataques aéreos. Los militares llevaron a cabo varios ataques preventivos contra las milicias de Benghazi en la región desértica de Jufra.

Las fuerzas leales al LNA aseguraron que los puertos estaban bien asegurados y que no había peligro alguno para los trabajadores extranjeros en la zona. Sin embargo, durante el ataque de las BDB el viernes, las defensas del LNA resultaron dañadas.

Al menos 30 miembros del LNA, cuyos miembros se desplazaron hasta Brega, a unos 115 kilómetros de Ras Lanuf, han muerto, según fuentes médicas. Desde entonces, el LNA ha llevado a cabo bombardeos sobre la zona todos los días.