La oposición en Burundi acepta iniciar nuevas conversaciones de paz

0
586

Pierre NkurunzizaUn grupo de la oposición en Burundi, al que también pertenecen algunos políticos exiliados, ha declarado este martes que se encuentra dispuesta a acudir a cualquier iniciativa nueva de conversaciones de paz después de que fueran excluidos de la primera ronda.

Las conversaciones se están celebrando en Tanzania con el presidente tanzano, Benjamin Mkapa, como mediador. Mkapa ha declarado que la primera ronda fue un «monólogo» por parte del Gobierno burundés pero que está dispuesto a reunirse con aquellos que no acudieron y que podrían aportar «contribuciones positivas».

Burundi se ha visto envuelto en una crisis en la que 450 personas han muerto desde que el actual presidente Pierre Nkurunziza decidió presentarse a su tercer mandato, algo que la oposición ha considerado que viola la Constitución que ayudó a acabar con la guerra civil en 2005.

El fin de semana pasado empezaron unas conversaciones de paz en la ciudad tanzana de Arusha después de que las celebradas en Uganda se saldaran sin resultado alguno. La oposición, en la que se encuentra la coalición CNARED, ha remarcado que este nuevo intercambio carece de valor ya que ni ellos ni otros grupos han sido invitados.

«Si el presidente Mkapa decidiera invitar a CNARED a la próxima ronda de conversaciones, responderíamos a su invitación», ha declarado el portavoz de esta coalición, Pancrace Cimpaye. «Las conversaciones deberían ser entre el presidente de Burundi, todos los partidos políticos y la sociedad civil», ha añadido. El Gobierno de Burundi no quiere reunirse con CNARED porque alegan que no es un partido político registrado.

Por su parte, Mkapa ha declarado que continuará y completará las consultas con «aquellos que no vinieron a las primeras rondas pero que pueden hacer contribuciones positivas al proceso».

La ciudad de Arusha también acogió las negociaciones de paz que lograron terminar en 2005 la guerra civil que había empezado en 1993.

Aunque esta escalada de violencia en Burundi tiene un carácter político y no étnico, de momento, los países colindantes están alerta ya que recuerdan el genocidio de Ruanda de 1994 y Burundi, como Ruanda, tiene una mayoría hutu frente a una minoría tutsi.