La ONU muestra su alarma por la creciente violencia en Darfur del Sur

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JartumLa alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, mostró hoy su alarma por la creciente violencia en Darfur del Sur y pidió a las partes que eviten que los civiles paguen las consecuencias del conflicto.

«Ha habido un desproporcionado uso de la fuerza por parte de grupos armados en el sur de Darfur en los que no son objetivos militares. Los ataques contra civiles desarmados deben parar inmediatamente», afirmó.

Según testimonios, grupos armados ha atacado 45 pueblos del área de Um Gunya, a 50 kilómetros al sur de Nyala, la capital del estado de Darfur del Sur.

La ONU no ha podido contabilizar el número de personas asesinadas, pero se sabe que los ataques han causado la huida de unos 50.000 civiles.

La semana pasada, varias agencias humanitarias de Naciones Unidas ya denunciaron que, en las últimas semanas, más de 40.000 personas se han visto obligados a abandonar sus hogares en la región de Darfur, tras los nuevos choques entre fuerzas gubernamentales y rebeldes.

Cerca de 20.000 desplazados están refugiados en los campamentos establecidos por la Organización Internacional de las Migraciones en Kalema y Al Salam, cerca de Nyala, capital del estado de Darfur del Sur.

«Urjo a las autoridades a que protejan a los civiles y que obliguen a aquellos que han violado los derechos humanos y la ley humanitaria internacional a asumir sus responsabilidades», según la representante de la ONU.

Pillay denunció que las autoridades sudanesas impiden la entrada al territorio en cuestión a las agencias humanitarias y a los cascos azules que conforman la misión conjunta de Naciones Unidas y la Unión Africana en Darfur (UNAMID).

«El Gobierno sudanés debe permitir a la UNAMID cumplir con su mandato de proteger a los civiles, y permitir el acceso a las personas que lo necesitan», afirmó la alta comisionada, quien abogó por una solución dialogada.

«La solución militar no traerá la paz que la gente de Darfur necesita tras tantos años de conflicto armado«, concluyó.

Las fuerzas sudanesas han prometido continuar con su campaña militar para eliminar a los rebeldes de Darfur.

El conflicto de Darfur se inició cuando grupos insurgentes se alzaron en armas a comienzos de 2003 contra el régimen de Jartum, en protesta por la pobreza y la marginación que sufrían los habitantes de esta región.

El conflicto entre movimientos rebeldes y el Ejército sudanés ha causado más de 300.000 muertos y ha obligado a más de 2,7 millones de personas a abandonar sus comunidades de origen, según los últimos datos de la ONU.

La UNAMID se desplegó en la región a principios de 2008 y cuenta en la actualidad con más de 20.000 militares, aparte del personal civil.