Kofi Annan, un reformador de la ONU

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Por Antonio Paneque Brizuela
La humanidad dijo adiós este septiembre a Kofi Annan, séptimo secretario general de la ONU y uno de los que propusieron reformas para un organismo cuyos cinco miembros permanentes controlan con su poder de veto al Consejo de Seguridad.
Primer ciudadano negro en ocupar el cargo y segundo africano junto al egipcio Butros Gali, el diplomático nacido en Ghana fue también considerado un pacificador y visionario.

Nacido en 1938 y graduado de economía en la Universidad Kwame Nkrumah de Ciencia y Tecnología de su país, mereció elogios por establecer entre sus prioridades cuando asumió el mando la planificación de transformaciones, mediante un denominado Plan de reforma para la Renovación del organismo.

También se le reconocen sus campañas para enfrentar el sida, y sus declaraciones en 2003 contra la invasión a Iraq por Estados Unidos y sus aliados, a la cual consideró ilegal.

Annan se estrenó en la ONU en 1962, a través de la Organización Mundial de la Salud, y luego fue asistente del Secretario General en tres esferas distintas: Recursos Humanos y Seguridad, Planificación y Finanzas, y Operaciones de las Fuerzas de Paz.

En 1995, ocupó la responsabilidad de subsecretario general y luego fue enviado como representante especial del líder del organismo a la extinta Yugoslavia, hasta que el Consejo de Seguridad lo nombró en 1996 al frente de la organización, y la Asamblea General lo confirmó días después.

Los Secretarios Generales que antecedieron a Annan desde la fundación de la ONU en 1946 fueron Trygve Lie (Noruega); Dag Hammarskjöld (Suecia); U Thant (Birmania); Kurt Waldheim (Austria); Javier Pérez de Cuéllar (Perú); Butros Butros Gali (Egipto); al cual remplazó Ban Ki-moon (República de Corea), y a este lo sustituyó Guterres en 2017.

GUTERRES DESPIDE A SU ANTECESOR

La comunidad internacional le rindió postrero homenaje a Annan durante sus funerales el 20 de septiembre en Ghana, su país natal, mediante una ceremonia en la que el nuevo jefe de la institución, Antonio Guterres, alabó el legado de su antecesor.

‘Kofi Annan era la ONU y la ONU era Kofi Annan’, expresó el secretario general en el entierro a nivel de Estado organizado por el presidente ghanés, Afufo-Addo, para el también premio Nobel de la Paz (2001), fallecido el pasado 18 de agosto a los 80 años tras una breve enfermedad en un hospital de la ciudad suiza de Berna.

Según Guterres, muchos encontraron en el desaparecido diplomático un aliado y un líder excepcional capaz de unir a las personas para trabajar por la paz.

‘Durante la tumultuosa era en la que (Annan) dirigió Naciones Unidas combinó la compasión, el compromiso y la habilidad diplomática para acercar la organización a la paz mundial’, subrayó Guterres en el acto luctuoso, al que asistieron jefes de Estado y responsables de los principales organismos internacionales.

Las exequias del desaparecido político, cuyos restos mortales fueron recibidos por Akufo-Addo, junto a la esposa e hijos de Annan, comenzaron con una capilla ardiente en el Centro Internacional de Conferencias de Accra, por donde pasó el pueblo para rendirle un último tributo antes de sepultarlo en el nuevo cementerio militar de la capital ghanesa.

Annan, quien dirigió la ONU durante dos períodos entre enero de 1997 y diciembre de 2006, ‘fue una de las personas más ilustres de esta generación. Era como un hermano mayor’, subrayó el presidente Akufo-Addo.