Jóvenes llevan a ONU solicitud para invertir más en educación

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El secretario general de la ONU, António Guterres, y su enviado para la Educación Global, Gordon Brown, recibirán una petición firmada por 1,5 millones de jóvenes que demandan más inversiones en la enseñanza.

El texto será entregado por tres activistas de India, Kenia y Sierra Leona, y después del acto, Brown ofrecerá detalles sobre una nueva iniciativa de Naciones Unidas para financiar la educación global.

Este año, la ONU promueve varios eventos de alto nivel con el fin de ofrecer más espacios a las nuevas generaciones en la organización unilateral.

De acuerdo con el secretario general, los jóvenes son una prioridad para Naciones Unidas y -en ese sentido- es necesario que la organización multilateral sea más relevantes para ellos, dijo a inicios de abril en el foro ‘Invertir en la juventud para contrarrestar el terrorismo’.

Cada vez más, los grupos extremistas violentos se dirigen e invierten en ese sector de la población porque son conscientes de su potencial y de su fuerte deseo de cambio, advirtió en esa ocasión el diplomático portugués.

Por ello, Guterres abogó por ofrecerles mayores oportunidades de educación y empleo.

Casi la mitad de la población mundial (el 46 por ciento) tiene 24 años o menos, en tanto África y el Medio Oriente poseen las mayores proporciones de ese grupo etario, según datos de la ONU.

Esas estadísticas apuntan que más de 260 millones de niños y jóvenes en el mundo no asisten a la escuela, mientras 400 millones solo tienen educación primaria.

Si este problema no se aborda lo antes posibles, la crisis educativa podría dejar a millones de ellos fuera de la escuela o sin aprender las habilidades básicas para el año 2030, lo cual es contraproducente con metas de la Agenda de Desarrollo Sostenible.

Para enfrentar estas dificultades, la ONU aboga por crear el Fondo Financiero Internacional para la Educación, lo cual representaría la mayor inversión de la historia en ese sector.

Se espera que el mecanismo proporcione un flujo de financiación más asequible mediante el establecimiento de un consorcio de donantes y bancos multilaterales de desarrollo, que podrían ayudar a recaudar fondos adicionales y garantizar que se gasten de forma efectiva.