Intervención francesa en República Centroafricana genera reticencias

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François Hollande avec les soldats français à BanguiAprobada en el Consejo de Seguridad de la ONU, la intervención francesa en la República Centroafricana (RCA) genera hoy aquí reticencias, tanto por la duración como por los propósitos de esta segunda operación en África.

Después del aval de la Organización de Naciones Unidas, el país galo desplegó el fin de semana mil 600 soldados en su antigua colonia, envuelta en graves conflictos internos.

Se trata de la segunda intervención en ese continente en menos de 11 meses, luego del lanzamiento de la llamada Operación Serval en Mali, en enero pasado, donde todavía permanecen tres mil efectivos franceses.

Tanto el presidente Francois Hollande como el primer ministro Jean-Marc Ayrault insisten en que, a diferencia de Mali, esta será una acción rápida.

Hollande «lo ha dicho claramente: nuestra intervención será rápida, no está destinada a durar», dijo Ayrault en un debate sin voto en la Asamblea Nacional. Según él, Francia no actúa como gendarme de África, sino que responde al llamado de sus socios ante la urgencia absoluta de prevenir una espiral de matanzas.

Si bien la aprobación en el Consejo de Seguridad generó cierto consenso en el Parlamento, ello no impidió que los diputados expresaran sus cuestionamientos y reservas. Christian Jacob, de la conservadora Unión por un Movimiento Popular, apoyó la intervención, pero se preguntó si es realista pensar en una acción corta en un territorio afectado por una guerra civil.

Jacob criticó al gobierno por no explicar las verdaderas causas de la participación en un rompecabezas regional con abundantes intereses para este país.

«Francia no hace una política de buena voluntad, defiende sus intereses», aseguró Jacob.

Por su parte el legislador André Chassaigne, a nombre del Frente de Izquierda, afirmó que «se trata de la intervención francesa número 50 en África después de su independencia» del colonialismo.

«Estas operaciones no han permitido jamás responder a los males que gangrenan a Centroáfrica», dijo, y recordó que la antigua metrópoli no es ajena a la situación caótica de la RCA.

Francia tiene una responsabilidad histórica en la tragedia centroafricana, ella no es la más calificada para intervenir, añadió Chassaigne.

Jean-Louis Borloo, del grupo de centro Unión de Demócratas Independientes, avaló la operación, pero cuestionó la ausencia de Europa, así como su elevado costo, después de que la de Mali deberá sobrepasar los 400 millones de euros en 2013.

Mientras, Barbara Pompili, de Europa Ecología los Verdes, puso en duda el calendario ambicioso de seis meses anunciado por las autoridades francesas como plazo de su permanencia en la RCA.

Según la Constitución, una operación de este tipo es decidida por el presidente de la República y los debates en el Parlamento no tienen carácter vinculante.