Inteligencia militar de EE.UU. expande acciones subversivas

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PentágonoRoberto Garcia Hernandez

El Pentágono solicitó al Congreso estadounidense sumas sin precedentes para el Año Fiscal 2015 destinadas a acciones subversivas y de espionaje de su Programa de Inteligencia Militar (PIM), reveló una escueta nota oficial.

En total, el Departamento de Defensa planifica gastar más de 58 mil 700 millones de dólares en programas secretos, un incremento de casi dos por ciento en relación con 2013 de este financiamiento conocido en medios académicos y de prensa como «presupuesto negro».

El PIM recibirá más de 13 mil 300 millones de dólares y aunque la declaración no detalla los acápites específicos, la mayor parte se invertirán en misiones de apoyo a las fuerzas armadas norteamericanas en ultramar.

La entidad rectora del espionaje dentro del Pentágono es la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA), organismo que trabaja en estrecha coordinación con la CIA y otros similares, y también es el punto de apoyo informativo de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE).

La expansión de las actividades del PIM a nivel global coincide con la ampliación de las proyecciones de las FOE para 2015, para las cuales el Departamento de Defensa solicitó más siete mil 700 millones de dólares, un 10 por ciento por encima de lo asignado en 2014.

Las acciones subversivas de Estados Unidos contra Siria y Ucrania ponen de manifiesto el papel de esas fuerzas élites del Pentágono, presentes en más de un centenar de países.

Un estudio publicado recientemente por la institución académica canadiense Global Research señala que en 2013 elementos de las FOE participaron en misiones de entrenamiento, asesoría o actividades subversivas en alrededor de 120 naciones, en muchas de ellas sin la aprobación de las autoridades locales.

El reporte afirma que con estas proyecciones «de hecho el Comando de Operaciones Especiales (USSOCOM) de Estados Unidos convirtió el planeta en un campo de batalla gigante dividido en varios frentes».

Por su parte, el jefe del USSOCOM, almirante William McRaven, ha señalado que para los próximos cinco años se prevé crear «una red global de FOE, con un pensamiento estandarizado entre agencias de países aliados de Washington».

El despliegue de personal de dichas unidades especiales al exterior ascendió de cuatro mil 900 «hombres al año» en 2001 a 11 mil 500 en 2013.

«El USSOCOM mejora sus redes globales de FOE con el objetivo de apoyar a nuestros aliados y obtener más información a nivel global», señaló el almirante.

Según McRaven, «este mecanismo posibilita una presencia persistente en lugares críticos y la actuación de estas agrupaciones donde sea necesario o apropiado».

En lugares como Somalia y Libia, las FOE han realizado ataques clandestinos y sabotajes, en otros utilizan medios aéreos para capturar, localizar y asesinar a personas sospechosas de terrorismo, o llevan a cabo la guerra de información a través de Internet y otros medios digitales.

La DIA y entidades subordinadas, en estrecha coordinación con la CIA y el resto de las agencias que integran la Comunidad de Inteligencia llevan a cabo sus tareas de subversión, unas veces de forma abierta, pero otras de manera un poco más sutil como la que sugiere la exsecretaria de Estado Condoleeza Rice.

En un artículo publicado el viernes pasado por el diario The Washington Post, Rice se pronunció abiertamente a favor de una labor subversiva dentro de Rusia para socavar la autoridad del gobierno del presidente Vladimir Putin.

Rice, quien encabezó la diplomacia estadounidense durante la administración de George W. Bush, estima que Washington debe «llegar a la juventud rusa, especialmente a los estudiantes y jóvenes profesionales, muchos de los cuales están en universidades estadounidenses o trabajan en firmas occidentales.

«Las fuerzas democráticas en Rusia necesitan escuchar el apoyo norteamericano a sus ambiciones», señala Condoleeza en el texto.

Este es el tipo de misión que apoyan los elementos de las FOE a nivel global, en correspondencia con la Circular de Entrenamiento TC-1801 del Pentágono, publicada en noviembre de 2010 bajo el título «La Guerra no Convencional (GNC)», que reafirma la importancia de dichas unidades élites.

En ese sentido el manual señala que las FOE son factores claves en las acciones subversivas «para explotar las vulnerabilidades psicológicas, económicas y políticas de un país adversario, desarrollar y cumplir los objetivos estratégicos norteamericanos».