Inmigrantes subsaharianos piden a Marruecos suavizar criterios regularización

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immigrés de la préfecture de RabatMiembros de asociaciones de inmigrantes subsaharianos pidieron hoy en Rabat que Marruecos suavice los requisitos exigidos para obtener la regularización en este país, ya que «no son acordes con la realidad en el terreno».

El pasado 2 de enero, Marruecos inició el proceso de regularización de inmigrantes a través de la apertura de 83 oficinas en todas las provincias del país, en el marco de la nueva política migratoria ordenada por el rey Mohamed VI en septiembre, y que finalizará el 31 de enero de 2014.

Sin embargo, la gran mayoría de los subsaharianos, entre 25.000 y 40.000 en todo el país, están muy lejos de poder reunir los criterios de regularización que son exigidos.

A pesar del optimismo reflejado durante la reunión que se celebró hoy en Rabat entre subsaharianos y expertos en inmigración, muchos criticaron el hecho de que este proceso se haya puesto en marcha sin realizar ninguna consulta a la sociedad civil y a los emigrantes implicados, así como la falta de información que existe al respecto.

«No hemos sido consultados sobre este asunto, y lo que queremos es una regularización en masa y sin criterios de todos emigrantes que llegaron antes del 31 diciembre 2013», comentó Constantin Ibanda, presidente del Consejo de Migrantes, quien añadió que por lo menos «los requisitos deben ser revisados».

Por su parte, Abdallah Zniber, miembro de la plataforma euromarroquí sobre Inmigración y Desarrollo, reiteró que «el Gobierno exige una serie de criterios que no son favorables a la regularización de los inmigrantes subsaharianos».

Según estos criterios, podrán ser regularizados los extranjeros casados con marroquíes y que hayan convivido dos años juntos; los extranjeros casados con otros extranjeros residentes y que puedan acreditar cuatro años de vida juntos y los hijos nacidos de unas y otras parejas.

Asimismo, tendrán derecho a la residencia legal los extranjeros que hayan ejercido durante dos años un trabajo en el país con un contrato legal, los que lleven viviendo cinco años continuados en el territorio y los que padezcan una enfermedad grave antes de que termine el año en curso.

«Si, por ejemplo, aplicamos el criterio que exige una entrada legal y cinco años en el territorio, no habrá regularización, o de realizarse será a algunos europeos instalados en el país», señaló Zniber, quien además reclamó una moratoria sobre las expulsiones.

Por último, Jadija El Madmad, profesora en la Universidad Hassan II de Casablanca, comentó que «el derecho del inmigrante en Marruecos está limitado y es necesario revisar los compromisos internacionales y poner en marcha las ratificaciones que se han llevado a cabo».