Gobierno paralelo libio inicia funciones tras aprobación legislativa

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Abdullah al ThinniUn nuevo gabinete libio de 13 ministerios, paralelo al que rige en esta capital, comenzó sus funciones con Abdullah al Thinni como primer ministro en la ciudad oriental de Tobruk, donde está refugiado.

La semana pasada el parlamento libio de Tobruk, rival del instalado en esta capital en el cual los islamistas tienen mayoría y está apoyado por poderosas milicias armadas, rechazó un equipo de 18 ministros presentado por al Thinni, quien se reservó la cartera de Defensa.

De los 112 diputados electos en los comicios de junio pasado, 110 aceptaron la fisionomía del nuevo equipo, precisó el portavoz del parlamento, Fradj Abu Hashem.

En contrapartida, los miembros de la alianza Fajr Libya (Amanecer Libia, en árabe), integrada por milicias islamistas, respaldaron el Gobierno de Omar al Hassi y reinstalaron a los miembros del Congreso General Nacional, que desempeña funciones legislativas y ejecutivas.

El anuncio de la aprobación del nuevo consejo en Tobruk, que cuenta con el reconocimiento internacional, sigue a un trascendido según el cual la Misión de la ONU de Apoyo para Libia (Unsmil, en inglés) convocó a las partes en pugna en este país a una reunión el próximo día 29.

Las conversaciones partirán del reconocimiento de la legitimidad de las instituciones elegidas, en alusión a la asamblea de diputados de Tobruk, y tienen como objetivo «buscar una salida a la profunda crisis que vive la nación».

Tras el derrocamiento a fines de 2011 del gobierno liderado por Muamar Gadafi por una agresión militar de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que utilizó como pretexto a las milicias armadas, Libia cayó en el caos y está fragmentada en feudos entre grupos armados que campean por sus respetos.

La crisis que vive el país ha disminuido a unos 700 mil barriles diarios la producción de petróleo, principal fuente de ingresos, y fuentes enteradas afirman que el Tesoro nacional muestra un agujero de 18 mil millones de dólares malversados por los grupos armados.

El comunicado de la Unsmil se abstiene de precisar la sede del encuentro y si tiene garantías de acatamiento de las decisiones por todas las partes.