Gobierno etíope se enfrenta a la oposición en torno a acuerdo con Eritrea

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La decisión del gobierno de Etiopía de resolver una disputa fronteriza con Eritrea enfrenta  la oposición de residentes de la ciudad de Badme, epicentro de un diferendo que causó la muerte de miles de personas.
A su vez, varios actores políticos internos, entre ellos miembros del Frente de Liberación Popular Tigray (TPLF), partido integrante de la coalición Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (Eprdf), se pronunciaron en contra de esa movida.

El comité ejecutivo del Eprdf anunció que aceptaría el Acuerdo de Argel de diciembre de 2000, firmado para restablecer la paz entre Asmara y Addis Abeba, en el cual se establece, además, que Badme pertenece a la vecina nación.

El enclave cuenta con 15 mil habitantes, quienes, de acuerdo con los reportes de medios de prensa como el diario The Ethiopian Herald, no aceptan la decisión, que implica convertirles en eritreos.

La ira local contrasta con los aplausos internacionales que el primer ministro Abiy Ahmed obtuvo por su interés en desactivar una de las querellas diplomáticas más difíciles de resolver en la región del denominado cuerno africano.

Los lugareños también argumentaron que no fueron consultados por las autoridades antes de hacer pública una disposición que finalmente afectaría su estado.

En tanto, la semana pasada, se llevaron a cabo protestas en el distrito de Irob en Tigray (noreste etíope), pues la ciudadanía asegura que la decisión tomada separaría a comunidades y amenaza la supervivencia de grupos étnicos.

Los irobs, que suman unos 30 mil, se dedican principalmente a la agricultura y la ganadería, hablan saho, un idioma cusití, así como somalí, oromo y afar y tigrigna semítico.

Las manifestaciones en Tigray podrían representar, en opinión de expertos, el primer desafío real para la nueva administración de Ahmed, miembro de la etnia oromo, la más grande de Etiopía.

‘El TPLF no tomará parte en ningún proceso que perjudique los intereses de su población’, precisó en un comunicado la dirección de la organización, al exigir que cualquier retirada se vincule con concesiones adicionales de parte de Eritrea.