Gobierno de Mozambique niega existencia de abusos DDHH

0
406

Joaquim VeríssimoEl gobierno de Mozambique calificó de infundadas las imputaciones que circulan sobre abusos a los derechos humanos, presuntamente perpetrados por fuerzas de defensa y seguridad contra compatriotas refugiados en Malawi.

Las acusaciones y alegaciones «son infundadas y falsas», dijo a la prensa el viceministro de Justicia, Asuntos Constitucionales y Religiosos, Joaquim Veríssimo, quien desafió a los que hacen tales denuncias a presentar pruebas.

Veríssimo lideró un equipo gubernamental para averiguar los incidentes supuestamente ocurridos en Moatize, centro de Mozambique (provincia de Tete), y declaró: «no encontramos evidencia de abusos» en la región.

Al contrario, precisó, se escucharon quejas y reclamaciones de la población en el sentido de que «hombres armados de la Renamo (Resistencia Nacional Mozambiqueña, principal partido opositor), persiguieron y mataron a líderes comunitarios, simplemente por pertenecer o defender los intereses del Estado y del partido Frelimo (Frente de Liberación de Mozambique, en el poder)».

Transcendió que el Gobierno proyecta un plan de desarrollo integrado a lo largo de la frontera con Malawi para contener el flujo de nacionales hacia el país vecino.

La tensión político-militar en la región de Moatize provocó que cerca de seis mil mozambiqueños buscaran refugio en Malawi, en el campo de alojamiento de la aldea de Kapise, que se reporta a total capacidad y sin poder recibir a más personas.

«El Gobierno decidió continuar el seguimiento de los mozambiqueños refugiados en Malawi para ofrecer el apoyo necesario a sus vidas», dijo recientemente el viceministro de la Administración Estatal y Función Pública, Roque Silva.

Insistió en que se trabaja para permitir que las personas puedan regresar, «porque aquí es que pueden llevar una vida normal y desarrollar sus actividades económicas y sociales».

Ante tal escenario, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) instó a todas las partes a que respeten el derecho de asilo, pues existen indicios de que estas personas son objeto de presión para que regresen a su país.

El Gobierno se ofreció a prestar asistencia socioeconómica a los que decidan regresar y la Oficina del Alto Comisionado pide a todas las partes a que respeten la naturaleza humanitaria de la afluencia de refugiados.

La administración de Malawi decidió que los nuevos refugiados deberán permanecer en Kapise con la esperanza de que los combates cesen en breve entre el Frelimo y Renamo, y puedan regresar a su nación de origen.