Ghannouchi abre la puerta a respaldar a Jomaa en las próximas elecciones pero aboga por un Gobierno de unidad

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Rachid GhannouchiEl presidente del partido islamista tunecino EnnahdaRachid Ghannouchi, ha abierto la puerta este lunes a la posibilidad de que su formación respalde al primer ministro interino, Mehdi Jomaa, en caso de que se presente a las próximas elecciones, si bien ha apostado claramente por la creación de un Gobierno de unidad.

En una entrevista concedida a Europa Press, Ghannouchi ha sostenido que su partido «siempre tiene en consideración el interés nacional, y va a hacer lo que piense que va a ayudar en la transición».

«Pensamos que después de esas elecciones no puede gobernar ningún partido solo. Vamos a crear un Gobierno de unidad nacional donde participen todos los partidos que tienen representación en el Parlamento», ha valorado.

En este sentido, ha añadido que «puede que (éste gobierno) esté encabezado por Jomaa o por otra persona». «Si Jomaa puede demostrar su capacidad en eso, puede que Ennahda opte por él», ha zanjado.

Está previsto que Túnez celebre elecciones presidenciales y parlamentarias a finales de año, y el presidente del comité encargado de la preparación de los comicios, Chafik Sarsar, ya ha anticipado que la fecha elegida podría ser la segunda mitad de noviembre.

Dichas elecciones se perciben como el paso final en el proceso de transición democrática que atraviesa el país desde la caída del régimen de Zine el Abidine Ben Alí en enero de 2011, en el marco de un levantamiento popular que derivó en la conocida como ‘Primavera Árabe’.

El propio Ghannouchi ha puesto en valor el camino recorrido por el país e incide en los logros que supone «haber puesto el tren del país en el camino de la libertad» durante el tiempo que Ennahda gobernó en un tripartito tras las primeras elecciones tras la caída de Ben Alí, celebradas en octubre de 2011.

«Hemos conseguido una Constitución, una comisión electoral. Hemos hecho muchas concesiones para que se siga adelante y no se pare la transición», ha recordado.

«Estamos satisfechos con nuestra labor», ha explicado, antes de incidir en el crecimiento económico del país y el descenso del paro en cuatro puntos porcentuales durante dicha etapa. «Podemos hacer mucho más, podemos luchar contra la corrupción de forma más rápida», ha concedido.

Preguntado por los ejes sobre los que Ennahda articulará su acción de Gobierno en caso de formar parte del próximo Ejecutivo, Ghannouchi ha enumerado «la estabilidad y el éxito de la transición democrática, la lucha contra el terrorismo y los avances en el desarrollo económico del país».

LA SITUACIÓN ECONÓMICA

Precisamente el aspecto económico ha sido uno de los que han provocado una mayor movilización, especialmente en algunas regiones consideradas deprimidas económicamente como Ghafsa y Siliana. Entre sus planes de futuro, Ghannouchi ha destacado que Ennahda impulsará la riqueza de ambas provincias, si bien ha destacado la importancia de la estabilidad política para ello.

«Si llegamos a conseguir la estabilidad, muchos proyectos se van a empezar porque están esperando que se calme la situación para empezar a invertir», ha defendido.

Asimismo, ha valorado con cautela el préstamo de 500 millones de euros del Fondo Monetario Internacional (FMI), argumentando que su impacto positivo «dependerá de cómo se usen esos préstamos o ayudas». «Si se usa en comprar bienes de consumo va a ser un peso muy grande, pero si se gasta en inversiones, va a ayudar al país a salir y va a ser una buena ayuda», ha apuntado.

LOS PROBLEMAS DE SEGURIDAD

Por otra parte, Ghannouchi se ha referido también a los últimos atentados e incidentes a nivel de inseguridad en el país. Este mismo domingo, Jomaa ha asegurado que las fuerzas de seguridad han desarticulado un atentado contra personalidades e instituciones económicas y turísticas. Los tres detenidos se habían infiltrado desde Libia, según las informaciones facilitadas por el ministro del Interior, Lofti ben Jeddou.

«Libia tiene una evolución un poco difícil hacia la democracia. Una evolución que se enfrenta con dificultades, con temas de tribus, dificultades del pasado», ha explicado. «No está siguiendo el camino que debe hacia la democracia. Los intentos de la contrarrevolución quieren volver a la situación anterior», ha lamentado.

«Unos grupos terroristas están aprovechando para desestabilizar la situación. A pesar de todo, la democracia va a salir ganando a pesar de todas las dificultades que hay», ha predicho.

Respecto a los grupos armados que operan en el monte Chaambi, cerca de la frontera con Argelia, ha apuntado que «esos grupos, con la rigidez de pensamiento que tienen, no han podido adaptarse a la nueva situación, pero no se puede considerar como una gran amenaza».

LA SITUACIÓN EN EGIPTO

En otro orden de cosas, el presidente del partido islamista tunecino ha valorado la situación que atraviesan otros países que fueron parte integral de la ‘Primavera Árabe’ como Egipto y Libia, sacudidos por una inestabilidad creciente que ha hecho descarrilar prácticamente el proceso de democratización.

Respecto a las elecciones presidenciales que se celebran entre el lunes y el martes en Egipto, Ghannouchi se ha mostrado resignado al afirmar que «no hay ningún secreto en las mismas, todos saben que va a ganar (el exjefe del Ejército Abdelfatá) Al Sisi».

Al Sisi encabezó en julio de 2013 un golpe de Estado contra el entonces presidente electo del país, el islamista Mohamed Mursi. Poco después, las autoridades declararon a Hermanos Musulmanes, a la postre el principal partido político del país, como un grupo terrorista.

Posteriormente, ocupó el cargo de ministro de Defensa, si bien ha renunciado a sus cargos militares para poder presentarse a las elecciones, en las que se enfrentará al político izquierdista Hamdin Sabbahi.

«No hay que esperar a los resultados, se saben de antemano», ha dicho, antes de poner en un segundo plano la situación que atraviesa la formación islamista Hermanos Musulmanes, objeto de una dura campaña de represión por parte de las autoridades interinas, para poner el foco en que «el asunto es el futuro de la democracia y la revolución en Egipto».

«Creemos que la revolución (del 25 de enero de 2011) va a seguir su marcha a pesar de los obstáculos que hay», ha anticipado. En este sentido, ha valorado que el golpe de Estado de Al Sisi «es un intento contra el tiempo, contra la lógica, para intentar parar ese camino de las revoluciones, pero el pasado no vuelve».

«Es pasado, la gente se ha quitado el miedo y va a seguir su lucha. Los pueblos han descubierto su confianza en sí mismos, que pueden cambiar si quieren. Es muy difícil que vuelvan atrás», ha apuntado.

«UNA ERA DE LIBERTAD»

Pese a todos los problemas y dificultades en la región desde el inicio de las revoluciones, Ghannouchi ha considerado que «el pueblo árabe ha entrado en una nueva era, la era de la libertad».

«Hay una lucha entre los que anhelan la libertad y los que quieren volver al antiguo régimen. La ola de la libertad se ha enfrentado a la contrarrevolución y a unas circunstancias internacionales», ha indicado.

Por ello, ha defendido que «las fuerzas que luchan por la libertad tienen que unirse y aguantar. «Los vientos de cambio están a nuestro favor y nos van a permitir lograr el cambio y la democracia», ha puntualizado.

En este sentido, ha resaltado que «el cambio necesita muchos años». «No es solo uno, dos o tres años. Necesita muchos años de lucha y de paciencia», ha advertido. «Si conseguimos la democracia en el mundo árabe en la próxima década se trata de un tiempo razonable», ha apostillado Ghannouchi.