Fuera de peligro vida de líder de sociedad civil en Burundi

0
367

Pierre Claver MbonimpaEl reconocido activista por los derechos humanos en Burundi Pierre Claver Mbonimpa salió del estado de peligro que corría su vida tras recibir cuatro disparos en la cara y el cuello el pasado lunes.

Zygele Mbonimpa, hija del prominente líder de la sociedad civil, reveló que su padre continúa hospitalizado y en estado grave, pero pese a perder mucha sangre, su vida no corre peligro en el capitalino hospital donde recibe cuidados intensivos.

Detalló que el día 3 el presidente de la Asociación para la Protección de los Prisioneros y los Derechos Humanos acababa de salir de su oficina cuando, a la entrada de su barrio, un motociclista se aproximó a su vehículo y le disparó sin mediar palabras.

El atentado se perpetró una jornada después que el exjefe burundés de los Servicios de Inteligencia Adolphe Nshimirimana fuera ultimado por un grupo de hombres armados que lanzó un proyectil contra su vehículo.

Miembros de la sociedad civil reconocieron temer por el recrudecimiento de la violencia en el país y consideraron que el ataque contra Mbonimpa, acérrimo crítico del gobierno, resulta una respuesta a la muerte del general Nshimirimana. El exalto oficial, hombre de confianza del presidente Pierre Nkurunziza, perdió la vida 13 días después que el jefe de Estado se presentara ante las urnas y fuera reelecto para un tercer mandato.

Tal aspiración fue rechazada por la oposición, al argumentar que viola la Constitución y los acuerdos de paz de Arusha que pusieron fin a la guerra civil (1993-2005).

Pese a los duros cuestionamientos y a los pedidos de la comunidad internacional de postergar los comicios, el Gobierno realizó las presidenciales el pasado 21 de julio.

Nkurunziza resultó ganador de la controvertida justa que la misión de observadores de Naciones Unidas concluyó que no fue «libre, creíble ni inclusiva».

El documento apunta que los comicios se desarrollaron «en un clima de profunda desconfianza entre partidos políticos» tras la ambición del gobernante que desató violentas protestas desde finales de abril.

Las manifestaciones causaron más de 70 muertes y unos 150 mil burundeses huyeron a países vecinos, según estimados de organizaciones humanitarias internacionales.