Francia conmemora “el otro desembarco” de la II Guerra Mundial

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François HollandeFrancia conmemora el 70 aniversario del desembarco de las topas aliadas en el sur del país, diez semanas después del de Normandía, un frente en el que tuvieron un gran peso las tropas de las colonias galas africanas.

Por ello, junto al presidente francés, François Hollande, en la conmemoración, que se desarrollará a bordo del portaaviones Charles de Gaulle, amarrado en el puerto de Tulón, en el sureste del país, estarán una docena de jefes de Estado africanos, además de Alberto de Mónaco, y de representantes de una quincena de países.

De esta forma, Francia quiere rendir homenaje a un Ejército compuesto de muchos soldados llamados en aquel momento “indígenas”, que constituyeron buena parte del contingente que abrió un nuevo frente en la costa mediterránea francesa y contribuyó a la liberación del país.

Medio millón de soldados compusieron el grueso del llamado “desembarco de Provenza”, la mitad de ellos franceses, bajo las órdenes de general Jean Joseph Marie Gabriel de Lattre de Tassigny.

La operación, además de debilitar la ya maltrecha resistencia nazi, permitió a Francia “cobrar peso entre los vencedores” y “tener así un papel preponderante en la postguerra”, aseguró Hollande en un discurso ante numerosos resistentes.

El presidente destacó que esa operación permitió “a Francia liberarse por si misma” y destacó “la bravura” de las tropas que participaron en la operación.

Las tropas francesas constituían el llamado “Ejército B”, creado en 1830 durante la conquista de Argelia e integrado por soldados “indígenas”.

 De los 450.000 que participaron en el desembarco de Provenza, 250.000 eran miembros de este destacamento, la mitad de ellos tiradores senegaleses y argelinos, infantería marroquí, además de otras tropas procedentes del África subsahariana y de los territorios del Pacífico y las Antillas.

Según los datos de los historiadores, un millar de soldados perdieron la vida en el primer día del desembarco, cifras muy inferiores a las registradas en Normandía.

El avance de los aliados fue mucho mayor de lo previsto, permitiendo en pocos días liberar Tulón y Marsella, lo que dio a los aliados puertos clave para nutrir el frente del sur.

Fue “un éxito militar mucho mayor de lo previsto”, recordó Hollande, quien reiteró que la operación “permitió a Francia sentarse en la mesa de la capitulación alemana”.

“Fue el Ejército de toda Francia, pero también un Ejército del mundo“, destacó Hollande, que aseguró que la participación de estos soldados “creó un lazo de sangre entre Francia y la paz que no podrá nunca olvidarse”.

La conmemoración se proseguirá con una parada militar marina y aérea y una cena de gala a los jefes de Estado y antiguos combatientes a bordo del Charles de Gaulle.