Ferguson, la ciudad de los disturbios raciales, nombra a un jefe de policía negro

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FergusonUn oficial afro-estadounidense asumió este lunes la dirección de la policía de la ciudad de Ferguson, menos de dos años después de la muerte de un joven negro a manos de un policía blanco, hecho que había desencadenado protestas a nivel nacional.

Delrish Moss tendrá una dura tarea para restaurar la confianza enesta ciudad de Misuri (centro de EEUU), donde una investigación federal mostró una situación alarmante de las fuerzas del orden,acusadas de racismo, acoso a jóvenes negros y brutalidad innecesaria.

Moss, de 51 años, ganó su reputación en la policía de Miami. Prometió más diversidad en la policía de Ferguson, ciudad en la que dos tercios de la población es afro-descendiente.

Las protestas habían estallado en esta ciudad de los suburbios de Saint Louis luego de la muerte del joven negro desarmado Michael Brown el 9 de agosto de 2014 durante un operativo de arresto.

El 24 de noviembre de ese año, un jurado absolvió al policía Darren Wilson, considerando que abrió fuego en defensa propia.

Disturbios raciales como en los años 60

Enfrentamientos, saqueos e indignación entre la comunidad afroamericana. Las imágenes de las protestas de 2014 en Ferguson devolvían a la memoria los violentos disturbios raciales de los años 60 en Estados Unidos.

En el histórico Ben’s Chili Bowl de Washington, que sobrevivió estoico a la violencia en 1968, la televisión robaba protagonismo a sus famosas salchichas «half-smoke»: protestas por otro joven afroamericano muerto a manos de la policía en circunstancias por esclarecer.

«Es como ver la historia repetirse», explicaba Virginia Ali, que en 1958 abrió «The Bowl» junto a su marido Ben. El humilde local se convirtió inmediatamente en baluarte de una comunidad afroamericana que entonces estaba en plena lucha por sus derechos civiles.

El asesinato diez años después del líder de ese movimiento, el reverendo Martin Luther King, desencadenó una oleada de violentos disturbios raciales en varias ciudades que sacudió con especial dureza a la capital de la nación.

«Nosotros éramos el único negocio de la zona que tenía permiso para permanecer abierto al caer la noche. Había de facto un toque de queda. Aunque la situación fue mucho más violenta que en Ferguson, nuestro local nunca sufrió ataques. Al contrario, era un lugar de reunión seguro para buscar soluciones», relata Ali.

Como en Ferguson (en el estado de Misuri, las protestas de entonces se saldaron con saqueos y destrozos en los negocios locales. Pero «The Bowl» resistió intacto: en su puerta colgaba el cartel «soul brother» (hermano del alma), la indicación de que era un negocio afroamericano y solidario con las movilizaciones.

Un año antes de los disturbios por el asesinato de Martin Luther Kingotra oleada de violentas protestas había arrasado en ciudades como Detroit y Newark dejando miles de heridos, decenas de muertos e incontables destrozos