Éxodo de civiles en República Centroafricana por violencia sectaria

0
298

camions transportant des musulmansMiles de nacionales y extranjeros residentes en la República Centroafricana buscan refugio en países vecinos para escapar de la violencia entre musulmanes y cristianos, advirtió la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur).

Según la vocera de la entidad, Fatoumata Lejeune-Kaba, las personas en esa situación aseguran que dejan la convulsa nación por los choques entre los exrebeldes Séléka (de mayoría musulmana) y las milicias cristianas anti-Balaka, que escalaron a principios de diciembre pasado.

Otros abandonan sus casas por los avances de los últimos días de grupos anti-Balaka hacia áreas donde predomina la población musulmana, explicó a la prensa.

Desde el incremento de los combates y los actos de venganza intercomunitaria, más de 800 mil personas se encuentran desplazadas, con decenas de miles de ellas que escaparon a Camerún, Chad y la República Democrática del Congo.

Lejeune-Kaba comentó que recientemente unas nueve mil personas llegaron a Camerún huyendo de la violencia, la cual según la ONU incluye atrocidades y graves violaciones de los derechos humanos, como asesinatos extrajudiciales, desapariciones forzadas, abusos sexuales, saqueos, incendios de poblados y el reclutamiento de niños soldados.

Aunque la mayoría eran centroafricanos, también abandonaron el país extranjeros, sobre todo de Chad, Nigeria, Mali y la propia Camerún, precisó la portavoz de la Acnur.

La crisis en ese estado africano detonó a finales de 2012, con los agravantes de marzo de 2013, cuando los entonces rebeldes Séléka derrocaron al presidente Francois Bozizé, y de principios del pasado mes, con la escalada de los combates y actos de venganza entre musulmanes y cristianos.

Como resultado de ese escenario, Naciones Unidas estima que al menos dos millones 200 mil seres humanos, alrededor de la mitad de la población, necesitan ayuda urgente.

Sin embargo, agencias humanitarias de la propia organización advierten que la violencia afecta la entrega de alimentos y otros recursos.

También hoy, la Corte Penal Internacional anunció el comienzo de un examen de la situación en la República Centroafricana, «a partir de los numerosos reportes recibidos de extrema brutalidad y serios crímenes cometidos por algunos grupos».

La ONU ha insistido en la importancia de impulsar la reconciliación entre musulmanes y cristianos, en aras de evitar que se siembre el odio en esas comunidades.

En ese sentido, manifestó su apoyo a la presienta interina, Catherine Samba-Panza, y al nuevo gobierno recién designado, en sus gestiones para poner fin a las hostilidades.

Por su parte, el Consejo de Seguridad apostó por reforzar la presencia de soldados extranjeros en el inestable país, aprobando el envío de militares de la Unión Europea, quienes se sumarían a los africanos y a las tropas de intervención francesas.

Pese al despliegue de miles de efectivos foráneos, el conflicto continúa, y algunos han denunciado crímenes atribuidos a las fuerzas de paz, los cuales Naciones Unidas se comprometió a investigar.

Sobre la palestra también está el rechazo a la intervención de Francia, bajo el argumento de que a París solo le preocupan en su excolonia los intereses de las compañías galas.