Europea permite a las empresas prohibir el uso de velo en el trabajo

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El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha publicado una sentencia en la que avala que las normas de comportamiento en las empresas que prohíben el uso visible de cualquier signo religioso no constituye una discriminación directa. Sin embargo, en otra sentencia el tribunal limita el veto de las empresas si no hay norma previa que se base en el principio de «neutralidad religiosa».

Sin embargo, el tribunal de Luxemburgo no aclara que en el caso de ausencia de norma, la voluntad de un empresario pueda suponer una discriminación. «tal discriminación indirecta puede justificarse objetivamente con una finalidad legítima, como el seguimiento por parte del empresario de un régimen de neutralidad política, filosófica y religiosa en las relaciones con sus clientes, siempre que los medios para la consecución de esta finalidad sean adecuados y necesarios», explica la sentencia.

El escrito responde a una consulta del Tribunal de Casación belga sobre el caso de una recepcionista de confesión musulmana que, tras tres años en la misma empresa, fue despedida al anunciar su intención de acudir a su puesto de trabajo con el velo islámico.

La compañía alegó que está prohibido para todos los empleados llevar «de modo visible símbolos religiosos, políticos y filosóficos».

El TJUE subraya que la discriminación indirecta puede «justificarse objetivamente» si la medida responde a un régimen de «neutralidad política, filosófica y religiosa» en las relaciones de la empresa con sus clientes, siempre que para ello se utilicen medios «adecuados y necesarios».

La polémica está servida

El uso de velo en el ámbito laboral está generando controversia en los tribunales nacionales. Por ejemplo en España, el Juzgado de lo Social de Palma de Mallorca, el pasado mes de febrero, autorizó a una empleada de Acciona a trabajar con velo islámico, al fallar que la empresa violó sus derechos al prohibírselo. La mujer trabajaba desde 2007 por temporadas para Acciona, en los mostradores de atención al público en el aeropuerto de Palma de Mallorca.

Cuando la empleada insistió en el uso del pañuelo, Acciona le aplicó sanciones de suspensión de sueldo por «falta grave». El tribunal de Palma determinó en su fallo que la empresa vulneró «el derecho fundamental a la libertad religiosa», por lo que pidió a Acciona cesar inmediatamente «la actuación contraria a dicho derecho».

Asimismo, consideró nulas las sanciones que le impuso por lo que pidió que le restituya los 4.490 euros que dejó de ganar la mujer, además de 7.892 euros en perjuicios.

Limitación al empresario

En otra sentencia por el mismo motivo del uso del velo en el trabajo, publicada también hoy, también se pronuncia cuando no existe una norma dentro de la empresa. En concreto, hace referencia la queja de un cliente sobre una empleada que le prestaba servicio con pañuelo. La trabajadora recibió el requerimiento del principio de neutralidad religiosa ante los clientes y le pidió que dejara de llevar el velo.

Ésta se negó y fue despedida posteriormente. La empleada impugnó el despido ante los órganos jurisdiccionales franceses. El TJUE dice que la prohibición «no tiene carácter discriminatorio cuando, debido a la naturaleza de una actividad profesional o al contexto en que ésta se lleve a cabo, la característica de que se trate constituya un requisito profesional esencial y determinante, siempre y cuando el objetivo sea legítimo y el requisito proporcionado».

Pero recuerda que hay sólo en muy contadas circunstancias una característica vinculada en particular a la religión puede constituir un requisito profesional esencial y determinante. «La voluntad de un empresario de tener en cuenta los deseos de un cliente de que los servicios de dicho empresario no sigan siendo prestados por una trabajadora que lleva un pañuelo islámico no puede considerarse un requisito profesional esencial», aclara el tribunal.