Etiopía, el arte y la magia de su café

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Por Richard Ruíz Julién
Belén Tilahun Alemu tiene un sueño: que todos lleguen a probar algún día el café etíope tostado a mano.

Reconocida como la cuna de este tipo de grano, Etiopía es uno de los productores más aventajados del mundo y el mayor de África, aunque aquí el simbolismo y la apreciación por la planta va más allá de los ingresos que le provee a la economía nacional.

Se bebe en ceremonias elaboradas, a menudo utilizando técnicas de preparación que se transmiten de generación en generación a través de siglos.

Como empresaria, Alemu siempre quiso replicar esta experiencia dinámica, lo que ella llama ‘el proceso mágico’, para los amantes del café en todo el orbe.

Y así nació en 2016 la idea de Garden of Coffee, una marca que utiliza métodos artesanales para obtener, procesar, tostar y envasar la legendaria tradición.

Más de 100 trabajadores en el taller de la compañía en Addis Abeba actualmente supervisan esta actividad, asan cinco tipos de granos de café y los envían a más de 20 países, entre ellos Rusia, Suecia, Alemania y Estados Unidos.

Este tostado personalizado, comenta la propietaria a Prensa Latina, ayuda a preservar la calidad, reduce la huella ecológica asociada con el proceso de fábrica y crea un modelo de negocio que valora la producción local.

Esto es especialmente vital ya que la nación toma pasos cruciales para mejorar la gobernabilidad y acelerar la reducción de la pobreza y el crecimiento económico a través de la creación de empleos.

Así, en agosto, se lanzó Garden of Coffee en China, un mercado históricamente amante del té.

No obstante, Starbucks, Coca-Cola, el gigante del comercio electrónico Alibaba, el administrador de fondos de cobertura Bill Ackman y la nueva empresa local china Luckin Coffee apostaron en los últimos años por la incipiente escena del café en el gigante asiático.

Java House, la principal cadena de cafeterías del este de África, también dijo que aprovecharía esta mayor demanda.

Al abrazar los métodos más autóctonos y hacerlos públicos a nivel mundial, Alemu dice que espera dar forma a la ‘cuarta ola’ que define la evolución del café.

La primera involucró el consumo masivo, la segunda presenció el surgimiento de una cultura del café a través de marcas específicas, como Starbucks, mientras la tercera se enfocó en la fabricación artesanal.

En tanto, la cuarta ahora se enfoca menos en la comercialización, más en la sostenibilidad a largo plazo, además de promover y preservar las formas locales de cultivo.

Colocar el café etíope en el centro de este movimiento es solo pragmático, argumenta Alemu. Pero también es una estrategia de crecimiento juiciosa: debido a la demanda, Garden of Coffee está listo para aumentar sus artesanos de tostado a mano a mil en 2021.

‘Hacemos esto no solo porque implica un arte antiguo que vale la pena preservar y promover, sino porque creemos que este método es la clave para desbloquear los verdaderos gustos mágicos por el café etíope. Esa es la distinción crítica’.