Elecciones en Zimbabwe a mediados de 2018

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Por Ilsa Rodríguez
Las autoridades de Zimbabwe anunciaron la celebración de elecciones generales a mediados de 2018, un proceso considerado esencial para legitimar el gobierno del presidente Emmerson Mnangagwa y las numerosas medidas que adopta a fin de reestructurar instituciones y empresas estatales.

Mnangagwa asumió el poder el 24 de noviembre último, tres días después de la renuncia de Robert Mugabe, quien fue durante 37 años jefe de Estado de ese país, una posición que ocupó desde la independencia de Zimbabwe en 1980.

La salida del poder de Mugabe ocurrió luego que a mediados de noviembre los militares decidieran controlar el país preocupados por acciones de la exprimera dama Grace Mugabe y sus seguidores encaminadas a usurpar el poder, tras la separación paulatina de sus cargos de ministros de veteranos de la guerra de independencia.

El detonante de esa crisis política fue la expulsión de Mnangagwa de su posición de vicepresidente del país, lo que provocó manifestaciones públicas y la posterior destitución de Mugabe como primer secretario del gobernante partido Unión Nacional Africana de Zimbabwe-Frente Patriótico (Zanu-PF), a quien no había consultado.

La retirada de Mugabe estuvo antecedida asimismo por la intención del parlamento nacional de adoptar un voto de desconfianza en su contra, una salida humillante para un líder panafricanista de gran prestigio en África Austral por su decidida participación en la independencia de su país y apoyo a los movimientos de liberación en la región.

Mugabe pasó a retiro con numerosos beneficios, que incluyen personal de seguridad y servicios, autos, choferes, cobertura para gastos médicos, una residencia oficial totalmente amueblada y cuatro viajes anuales al extranjero costeados por el gobierno de Zimbabwe, entre otros.

NUEVO PRESIDENTE

Entretanto, Mnangagwa comenzó a adoptar medidas para rescatar la decaída economía, restablecer la conexión internacional con países que habían aislado a Zimbabwe, pagar las deudas contraídas, reducir gastos del gobierno, analizar el comportamiento de las empresas estatales, organizar el sector agrícola, enfrentar la corrupción y abrir la nación a las inversiones extranjeras.

Paralelamente, el nuevo mandatario inició un periplo por los países de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) para explicar la situación política en Zimbabwe y sus planes, así como recabar el apoyo regional a la celebración de elecciones generales ‘transparentes, libres y justas’.

Esta gira iniciada en diciembre en Sudáfrica incluyó hasta mediados de enero a Angola, Namibia, Mozambique y Zambia y prevé extenderse a los restantes miembros de SADC, según lo anunciado en Harare.

En un discurso en Maputo, donde sostuvo conversaciones con el presidente mozambicano Filipe Nyusi, Mnangagwa subrayó que esos comicios armonizarán los principios de democracia, juego limpio y modelos establecidos en la SADC.

Agregó que las elecciones, que deberán tener lugar en un plazo de cinco meses, serán ‘libres, creíbles, justas e indiscutibles para asegurar el reconocimiento de Zimbabwe a nivel mundial como Estado democrático’.

Otro frente prioritario para el nuevo gobierno de Zimbabwe es el enfrentamiento a la corrupción y la recuperación de grandes cantidades de divisas sacadas del país, y se alerta que cualquier acto de este tipo será enfrentado con toda la severidad que establecen las leyes de la nación.

Al respecto, Mnangagwa dio a conocer que Zimbabwe ha recuperado millones de dólares que habían sido sacados ilegalmente del país y se refirió a los ajustes de leyes y medidas para propiciar el empoderamiento económico y ofrecer nuevas oportunidades en todos los sectores.

También declaró que está al tanto de que los actos corruptos no se limitan al sector público, sino que señorean asimismo en el privado y advirtió a quienes participan que deben desistir de esas prácticas de inmediato porque la justicia será aplicada donde esos casos existan.

REORDENAMIENTO, INVERSIONES

Entre las acciones en el deprimido sector agrícola, el ministro de Agricultura, Tierras y Reasentamiento, Perrance Shiri, anunció recientemente que las autoridades promoverán el arriendo de tierras por 99 años y no tolerarán ocupaciones ilícitas de terrenos.

Estas acciones, explicó, están encaminadas a asegurar el éxito de los planes agrícolas del país.

El regreso de granjeros blancos a sus propiedades, de las que habían sido expulsados sin respaldo legal en un movimiento populista del expresidente Mugabe, marca también los tiempos de cambio en ese país.

Shiri habló de la necesidad de tener total estabilidad en las granjas y explicó que el arriendo por 99 años permitirá a los campesinos planificar sus producciones y para ello contarán con préstamos que el gobierno y las instituciones financieras del país están listos para ofrecer.

En el sector de las relaciones exteriores también se anuncia la revisión de gastos en las 46 embajadas de Zimbabwe en el mundo, con el examen de salarios, rentas de inmuebles y otros gastos.

La racionalización de las representaciones diplomáticas de Zimbabwe tiene el objetivo de balancear los costos de mantenerlas con el resultado que consiguen, en momentos en que la nación sufre numerosos problemas financieros, según fuentes oficiales.

Otro sector en proceso de cambios es el de las fuerzas de la policía, luego de la expulsión de 30 comisionados y la investigación de denuncias sobre la apropiación indebida por el exjefe del cuerpo armado de parte de los salarios y contribuciones de sus integrantes a los fondos destinados a recreación y a gastos de funerales.

En un reciente encuentro con el empresariado zimbabwense previo al Foro Económico mundial de Davos, el Presidente se refirió a que ‘la forma en que previamente administramos nuestras políticas, tanto interna como internacionalmente, condujeron a que nuestro país haya sido calificado de paria de alto riesgo’.

Mi gobierno reconoce que Zimbabwe es miembro de la comunidad internacional y no puede estar solo, por lo que tomaremos pasos definitivos para reconectarnos con Estados que tuvieron problemas con nosotros en el pasado y el país cumplirá sus obligaciones. Estamos dispuestos a tomar medidas para arreglar nuestras deudas y establecer nuevas relaciones’.

Al respecto, Mnangagwa afirmó que Zimbabwe honrará todos los acuerdos bilaterales para la promoción y protección de inversiones y pidió al ministro de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, Sibusiso Moyo, que ratifique los tratados internacionales suscritos por este país.