El TPI reduce la sentencia al señor de la guerra congoleño Katanga

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KatangaEl Tribunal Penal Internacional (TPI) ha anunciado este viernes su decisión de reducir la sentencia al señor de la guerra congoleño Germain Katanga por su complicidad en una masacre de tintes étnicos que se cobró la vida de 200 civiles en 2003, apuntando que la misma se cumplirá el 18 de enero de 2016.

La revisión ha sido llevada a cabo por un panel de tres jueces una vez que Katanga ha cumplido dos tercios de su condena a doce años de cárcel, anunciada en mayo de 2014. De esta forma, la sentencia ha sido reducida en tres años y ocho meses.

El panel ha dicho que su decisión ha estado basada en “la temprana y continuada voluntad de Katanga de cooperar con el tribunal”, “su disociación de sus crímenes durante su detención”, “la expectativa de su reincorporación a la sociedad” y “un cambio en las circunstancias individuales”.

Entre estas últimas, ha recordado que Katanga “ha reconocido públicamente y en varias ocasiones su responsabilidad en los crímenes por los que fue condenado, al tiempo que se ha disculpado por el daño causado a las víctimas”.

Katanga, que fue trasladado a La Haya por las autoridades congoleñas en 2007, fue condenado por crímenes de guerra y contra la Humanidad, si bien fue absuelto de los cargos de esclavitud sexual de los que también estaba acusado.

Los cargos contra Katanga están relacionados con un ataque ejecutado el 24 de febrero de 2003 contra la localidad de Bogoro. La Fiscalía del TPI sostiene que el asalto fue diseñado para “arrasar” la localidad, ubicada cerca de la frontera con Uganda.

El magistrado jefe del tribunal, Bruno Cotte, sentenció en 2014 que sin la colaboración de Katanga a la hora de dar de entregar armas a los responsables del ataque, la milicia de los Ngiti, el ataque contra Bogoro, poblada en su mayoría por integrantes de la tribu rival de los Hema no habría sido tan sangriento.

Así, dijo que Katanga aprovechó su psición privilegiada para gestionar el envío de las armas a la milicia a través del aeropuerto de Aveba y, por extensión, para “garantizar a la milicia los medios logísticos de los que carecía y que permitieron al grupo obtener superioridad militar sobre sus adversarios”.

En el momento del ataque, Katanga tenía 24 años de edad y era el presunto comandante de las Fuerzas patrióticas de Resistencia de Ituri (FRPI), que contaba con el respaldo del grupo étnico lendu. La Fiscalía le culpabiliza de las atrocidades cometidas por sus combatientes contra los civiles, miembros de la etnia hema.

Los enfrentamientos en Ituri, que estallaron en 1999 y continuaron hasta 2003, comenzaron en el marco de una lucha por el control de la tierra y los recursos, si bien derivó en una guerra de tinte étnico exacerbada por la presencia de tropas ugandesas. El conflicto se saldó con la muerte de unas 50.000 personas.

Tras el conflicto y la firma de los acuerdos de paz, Katanga fue integrado en el Ejército de RDC, si bien un año después fue encarcelado por mal comportamiento. Su caso es uno de los más antiguos en el TPI.