El Supremo declara inconstitucional el Parlamento elegido en junio y reconocido a nivel internacional

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forces de sécurité libyennesEl Tribunal Supremo ha declarado inconstitucional el Parlamento designado en las elecciones de junio y que ha conseguido el reconocimiento al nivel internacional, en un fallo que profundizará la crisis política que vive el país norteafricano.

La decisión del alto tribunal llega un día después de que varios hombres armados asaltaran uno de los mayores campos petrolíferos de Libia, provocando la detención de la producción de la planta, situada en el sur del país.

Libia está sumida en una crisis política en la que coexisten dos gobiernos y dos parlamentos que están intentando hacerse con el control de las reservas energéticas tres años después de la caída del régimen del coronel Muamar Gadafi. Decenas de grupos armados se han sumado a este enfrentamiento.

Los países occidentales y las naciones vecinas de Libia temen que este país miembro de la OPEP acabe inmerso en una guerra civil toda vez que los mismos rebeldes que contribuyeron a la caída del régimen de Gadafi ahora están usando sus armas para intentar controlar el poder.

El país norteafricano se encuentra dividido en dos partes: la occidental, controlada por milicianos que se presentan como la operación Amanecer y que, desde agosto, controlan Trípoli, y la zona oriental, en la que están el Parlamento y el Gobierno reconocidos a nivel internacional.

En un fallo emitido por televisión y que probablemente causará más divisiones, el Tribunal Supremo ha declarado nula la elección de los parlamentarios de la Cámara de Representantes con sede en la ciudad de Tobruk. El argumento para justificar su decisión es que el comité que preparó los comicios violó la Constitución provisional.

Las elecciones del pasado mes de junio dieron lugar a una asamblea legislativa en la que los liberales y los federalistas tienen mucho peso, lo que molestó a los islamistas vinculados con la operación Amanecer, que se hicieron con el control de Trípoli dos días antes.

El Tribunal Supremo tiene sede en Trípoli, donde la operación Amanecer ha reinstaurado el anterior Parlamento, el Congreso General Nacional, en el que los islamistas tienen más peso.

Los milicianos, que proceden en su mayoría de la ciudad occidental de Misrata, han tomado control de los órganos estatales, lo que hace dudar de la independencia que pueda tener realmente el Tribunal Supremo.

El Congreso de Trípoli aplaudirá la decisión del Supremo, que ha sido celebrada por cientos de personas en la capital del país. Un portavoz de la Cámara de Representantes de Tobruk no ha querido pronunciarse sobre el fallo judicial.

La decisión del alto tribunal llega después de que varios hombres armados atacaran el campo petrolífero de El Sharara el martes y el miércoles, provocando la detención de su producción, lo que supone un duro golpe a los esfuerzos del Gobierno por mantener en funcionamiento el sector energético.