El presidente sursudanés y el líder opositor deben entregar a los responsables de crímenes

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Riek MacharLa ONU dijo hoy que ni el presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, ni su opositor rebelde, Riek Machar, tienen más excusas para no identificar y arrestar a los comandantes de sus respectivas fuerzas que han perpetrado crímenes masivos, incluyendo de guerra y contra la humanidad.

«Simplemente, no es creíble que el Gobierno no sepa quién, entre sus comandantes, fue responsable de organizar la matanza de más de 300 nuer que fueron conducidos a una dependencia pública del barrio de Gudele en Juba el 16 de diciembre», dijo la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.

A mediados del pasado diciembre empezaron en Sudán del Sur los enfrentamientos entre seguidores de Kiir y del expresidente Riek Machar, quien fuera depuesto medio año antes, un conflicto que empezó siendo político, pero que rápidamente degeneró en un odio interétnico.

Kiir pertenece a la etnia dinka y Machar a la nuer, comunidades que se han atacado mutuamente en los últimos meses y ha protagonizado -como víctimas o verdugos- varias masacres.

Pillay dijo hoy que, como antigua presidenta del Tribunal Internacional Penal para Ruanda, reconoce en los actos perpetrados en Sudán del Sur los antecedentes de un genocidio.

«El odio a través de medios de comunicación (la radio, especialmente), incluso con llamamientos a violar a mujeres de un grupo étnico específico, los ataques contra civiles en hospitales, iglesias y mezquitas, y contra gente que se alberga en recintos de la ONU… todo en función de la pertenencia étnica de la víctima», explicó la alta comisionada.

Esta declaración coincide con el encuentro que mantendrán hoy el presidente Kiir y el dirigente rebelde Machar en Adis Abeba (Etiopía) para intentar buscar soluciones al conflicto.

A ambos Pillay les pidió tomar «medidas concretas e inmediatas para parar el conflicto y detener los asesinatos, antes de que el fuego que han encendido haga que el país entero esté en llamas».

La alta comisionada recordó que el informe sobre las violaciones de los derechos humanos en Sudán del Sur, elaborado y presentado ayer por la misión de la ONU en este país, ilustra bien lo rápido que «una batallapolítica permitida y hasta alentada dentro del partido gobernante se metamorfoseo en un conflicto étnico letal».