El nuevo Ejército somalí reconoce que las rivalidades internas lastran la lucha contra Al Shabaab

0
502

SomaliaLa falta de suministros y las rivalidades entre clanes en el Ejército Nacional Somalí (SNA, por sus siglas en inglés) están debilitando las operaciones contra los milicianos de Al Shabaab, según han reconocido los propios oficiales del Ejército somalí.

   «Las lealtades hacia los diferentes clanes son un gran problema. Las operaciones del SNA se ven restringidas por la influencia de los clanes. La Policía está especialmente configurada en torno a estos grupos, aunque el Ejército está mejor organizado. El liderazgo del SNA es muy débil», ha reconocido el coronel Gebrehaweria Fitwi, en declaraciones a la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN. Fitwi es el coordinador de la fuerza cívico-militar del tercero de los seis sectores en los que está dividido el país.

«Existe un gran problema, ya que los miembros del SNA están dedicándose a la seguridad privada (debido a los bajos salarios) y siempre nos están pidiendo munición. Los soldados provienen de los diferentes clanes y casi todo el Ejército ha sido reclutado recientemente. No tienen habilidades tácticas y no hay mando ni control», ha añadido Fitwi.

A pesar de las declaraciones de algunos miembros del Ejército, el comandante del Sector 3 del SNA y actual gobernador de Baidoa, Ibrahim Yaro, descarta que los conflictos entre el personal del SNA o los bajos salarios (los integrantes del SNA cobran unos 73 euros mensuales y casi 22 euros en concepto de dietas), tengan relación con la preparación operativa de sus hombres. Sin embargo, sus aliados militares de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM, por sus siglas en inglés) no piensan lo mismo.

Testfaye Gurmay, un coronel etíope de la AMISOM destinado también en el Sector 3, ha declarado a IRIN que la situación en el sector «no es alarmante» pero que el principal problema de seguridad es el «conflicto profundamente arraigado entre los clanes, y no Al Sabaab».

El SNA y AMISOM han conseguido reducir los territorios controlados por Al Sahbaab, especialmente desde el respaldo de la ONU en 2012 que ha conseguido que se incrementen las tropas de la AMISOM de 12.000 a 17.731 soldados uniformados.  El Plan de Seguridad Nacional y Estabilización de 2012 ha posibilitado la reorganización de las fuerzas de seguridad somalíes. En él se consideraba la ampliación del Ejército a unos 28.000 soldados profesionales y la de los la Policía con 12.000 agentes.

SUMINISTROS EN MANOS DE LOS CLANES

«Ves aquel vehículo», ha relatado el comandante Yaro señalando a una camioneta con una ametralladora pesada del calibre 14,5 montada en la parte trasera, «es el arma más potente que tenemos en el sector», que cubre las regiones de Bay, Gedo y Bakool. «Es un préstamo de uno de los clanes y, aunque el préstamo es gratuito, nosotros (el SNA) tenemos que cubrir su mantenimiento. El clan puede reclamarlo cuando quiera», ha explicado.

La falta evidente de suministros en el SNA provoca que aunque se esté preparando para convertirse en el aparato principal de seguridad en el país, todavía sea considerado como la segunda fuerza por detrás de AMISOM.

«Al Sabaab tiene más munición que nosotros. AMISOM no está dispuesta a darnos más munición tampoco. Si el SNA tuviese más suministros podríamos llevar a cabo más actividades en la región», ha indicado Yaro.

El SNA tampoco tiene ningún tipo de uniforme. Algunos de los soldados visten de civiles mientras que otros llevan uniformes militares diferentes, como por ejemplo uniformes militares chinos, estadounidenses o turcos.

«Es cierto que en el SNA no tenemos uniformes y que tampoco tenemos munición», ha mencionado Yaro. «Un (fusil) AK-47 tiene 30 balas en el cargador y tenemos un cargador por cada soldado. Si alguien tiene ocho cargadores, ¿Es posible luchar contra él?», se ha preguntado.

LOS ANALISTAS CREEN QUE LAS ACCIONES SON INEFICACES

Mohamed Mubarak, analista en la base de Mogadiscio y fundador de la ONG anticorrupción Marqaati ha asegurado, en relación a las rivalidades entre clanes, que desde el primer Gobierno de transición, todos los que han venido después han otorgado honores militares a los clanes y a los señores de la guerra, simplemente para tratar de «apaciguar» a esos grupos.

«En el Ejército somalí las lealtades a los clanes superan a la identidad nacional. Si esto no se identifica, se rehabilita y se desmantelan las milicias de los clanes, continuar creando el Ejército probablemente incrementará las guerras entre clanes», ha dicho Mubarak.

En cuanto a la lucha contra Al Sahbaab, algunos analistas creen que las acciones de AMISOM son como «cortar el césped» ya que, según afirman, se elimina la amenaza inmediata pero no se identifican las causas reales del conflicto.