El líder de un nuevo grupo armado tuareg advierte al Gobierno de otra revuelta si no inicia conversaciones

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Ibrahim Ag Mohamed AssalehEl líder de un nuevo grupo armado en el norte de Malí ha advertido al Gobierno de que podría enfrentarse a un nuevo levantamiento de los tuareg si se resiste a la presión para iniciar las demoradas conversaciones sobre el futuro de esta región.

   El presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita, elegido el pasado agosto, está tratando de reconstruir el país después de que rebeldes tuareg y grupos islamistas llegaran hasta las puertas de Bamako en 2012 tras el golpe de Estado militar de marzo de ese año y provocaran la intervención de tropas francesas.

Sus detractores denuncian que la promesa de Keita de contribuir un Malí fuerte y unido se está viendo minada por el hecho de no haber iniciado conversaciones con los tuareg, un pueblo nómada del norte del país que se ha revelado en cuatro ocasiones contra Bamako desde 1960. Los tuareg denuncian que los gobernantes en Bamako, principalmente africanos negros, les han excluido del poder.

«Nos gustaría dar una oportunidad al diálogo y estamos pidiendo a Bamakdo que se siente en la mesa de negociaciones», ha señalado Ibrahim Ag Mohamed Assaleh, de la Coalición del Pueblo de Azawad (CPA), en declaraciones a Reuters desde Burkina Faso este lunes.

«Si el Gobierno de Bamako no quiere sufrir de memoria a corto plazo, debería recordar que tomamos las armas muchas veces desde 1963 porque no nos escucharon», ha añadido.

Ag Assaleh, uno de los principales negociadores tuareg del acuerdo de paz alcanzado en junio, lanzó el CPA este mes tras distanciarse del principal grupo separatista tuareg que estuvo detrás del levantamiento en 2012, el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA).

Los miembros del CPA afirman que su grupo cuenta con el respaldo de 8.000 combatientes pero es menos radical en sus objetivos que el MNLA y respeta la unidad territorial de Malí. Una lista de miembros que ha podido ver Reuters muestra que ha creado 30 puestos oficiales encargados de asuntos como las finanzas, los refugiados y los Derechos Humanos.

El CPA envió peticiones este mes al Gobierno de Bamako para reanudar las conversaciones políticas a través de la Misión de la ONU en Malí Mali (MINUSMA), su mediador oficial Burkina Faso y a través de Argelia, ha indicado Ag Assaleh. «Las negociaciones directas son imposibles. Necesitamos a un tercero que desempeñe el papel de árbitro», ha añadido.