El grupo que secuestró a Zeidan seguirá al frente de la seguridad en Trípoli

0
443

Congreso General Nacional de LibiaEl Congreso General Nacional de Libia ha votado este martes a favor de que la Sala de los Revolucionarios Libios continúe al frente de la seguridad de Trípoli, si bien la ha puesto bajo el control del jefe del Estado Mayor.

   La decisión ha llegado apenas una semana después de que este mismo organismo votara a favor de la disolución de la brigada, un antiguo grupo rebelde que colabora con el Ministerio de Interior para mantener la seguridad en la capital, por su papel en el breve secuestro del primer ministro, Alí Zeidan, el mes pasado.

Asimismo, ha sido recibida con sorpresa debido a que varios de los congresistas que se posicionaran contra la devolución de dicha responsabilidad al grupo hayan votado finalmente a favor de ello, según ha informado el diario ‘The Libya Herald’.

«Estamos sorprendidos porque, con 94 votos, esperábamos ganar. Sin embargo, sólo 77 han votado en contra de mantener a la Sala de los Revolucionarios Libios al frente de la seguridad de Trípoli», ha dicho la congresista Zainb Harun Targhi.

Targhi ha revelado que los 77 congresistas que se han opuesto a la decisión intentarán cancelar la asignación argumentando que los procedimientos de establecimiento del grupo han sido «ilegales», ya que el Gobierno ha solicitado en reiteradas ocasiones a las brigadas que abandonen las armas y se integren en las fuerzas de seguridad.

La votación para volver a entregar la responsabilidad de garantizar la seguridad en Trípoli ha llegado después de que el Gobierno anunciara que no cuenta con los recursos necesarios para hacerlo y de que estallaran enfrentamientos entre varias milicias rivales en la capital.

Libia vive una gran inestabilidad desde la caída del régimen de Muamar Gadafi, el 20 de octubre de 2011, debido, sobre todo, a la negativa de las milicias que ayudaron a derrocarle a entregar las armas y unirse a las fuerzas regulares.

Para hacer frente a esta situación, el nuevo Gobierno ha reconocido a algunas milicias –uniéndolas en la brigada Escudo de Libia y poniéndolas bajo la supervisión de los ministerios de Interior y Defensa–, pero otras siguen al margen de su autoridad.

En este sentido, el Gobierno anunció la semana pasada que dejará de pagar a los grupos rebeldes que participaron en la revolución contra Gadafi a partir del 31 de diciembre a menos que se integren en las fuerzas de seguridad del país.

El domingo, Zeidan advirtió de la posibilidad de una intervención militar extranjera en caso de que no se ponga fin al caos existente en el país, según informó la emisora Radio France Internationale.

«La comunidad internacional no puede tolerar un estado, en pleno Mediterráneo, que es fuente de violencia, terrorismo y asesinatos», ha sostenido, antes de citar como ejemplo lo ocurrido en Irak. Libia continúa bajo una resolución del Capítulo VII de Naciones Unidas, que permite una intervención internacional para proteger a la población civil.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here