El ginecólogo congoleño Muwage denuncia amenazas

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Denis MukwegeEl ginecólogo congoleño Denis Mukwege, premio Sájarov del Parlamento Europeo en 2014 por su labor de cuidado y rehabilitación de las mujeres y niñas violadas en República Democrática del Congo por las guerrillas, ha denunciado este jueves ante los eurodiputados las amenazas e intimidaciones que sufre desde que recibió el galardón.

«Si no tuviera este premio, quizá estaría hoy en el exilio, de tantas presiones que he recibido», ha lamentado Mukwege ante la subcomisión de Derechos Humanos de la Eurocámara, durante un debate en el que ha denunciado también el silencio de las autoridades hacia los abusos y violaciones en la país africano.

El premio que recibió de la Eurocámara a finales de 2014 consiguió un eco internacional que no logró en su propio país, en donde las amenazas, el acoso y campañas de descrédito para obligar a cerrar el Hospital de Panz (Bukavu) en el que trabaja, si bien ha celebrado reacciones esperanzadoras, como la movilización de jóvenes en Kinsasa en apoyo a su causa.

Mukwege ha aprovechado su intervención ante los eurodiputados para denunciar el «clima preelectoral de intimidación y amenazas» que sufre la oposición al régimen de Joseph Kabila y la población que se manifiesta, contra quién se emplea «medios desproporcionados». En una rueda de prensa posterior, Mukwege ha subrayado la necesidad de «alternancia» en el Gobierno congoleño y ha confiado en que el calendario electoral previsto no sea una «mascarada» del régimen.

Ante los eurodiputados ha descrito constantes violaciones de derechos fundamentales como la libertad de expresión o el derecho a la información, en un país en el que «es muy difícil comunicarse», hay cortes de Internet, de las líneas telefónicas e incluso se censura la emisión de radios internacionales.

Otra de las grandes preocupaciones planteadas por el ginecólogo congoleño es la falta de seguridad en el país y el comercio ilegal de minerales que empeora la situación. «Existe un Ejército para cuidar a una sola persona, la Guardia Presidencial, pero los ciudadanos no estamos protegidos, las fronteras no están protegidas y no hay una Policía eficaz», ha dicho.

En este sentido, Mukwege ha reclamado normas vinculantes para el comercio de minerales y una reforma profunda de la política de seguridad; al tiempo que ha advertido del riesgo de que la misión de Naciones Unidas en el país (MONUSCO) se retire prematuramente y deje de haber «testigos incómodos» de la deriva autoritaria de las autoridades.

Además, Mukwege ha alertado de que los crímenes sexuales «se propagan como un cáncer» en la sociedad congoleña, en donde las miles de violaciones que sufren mujeres, niñas y bebés -que son utilizadas como arma de guerra– son un tema tabú y se resuelven sin que se persiga a los culpables.

«No se puede construir sobre una sociedad que ha perdido todos sus valores», ha dicho el premio Sájarov, tras lamentar que ha sido invitado por los parlamentos de Estados Unidos y de la Unión Europea para escuchar esta dramática situación, pero nunca se ha pedido su comparecencia en la Cámara de su país.

La presidenta de la subcomisión europarlamentaria, la socialista española Elena Valenciano, ha expresado el apoyo firme de la Eurocámara al ginecólogo y ha informado de que se había invitado a la Embajada de República Democrática del Congo a participar en este debate, pero no ha habido respuesta.

MISIÓN DE LOS SOCIALISTAS EUROPEOS EN ABRIL

«El Parlamento Europea dio este premio a Mukwege no para ponerlo en peligro, sino para apoyarle. Y seguiremos dándole apoyo», ha dicho Valenciano en una rueda de prensa al término del debate.

De hecho, una misión del grupo de Socialistas y Demócratas (S&D), en la que participará Valenciano, viajará del 7 al 12 de abril al país para «visualizar» y dar apoyo a la labor del ginecólogo y de su equipo en el hospital de Panzi.

El objetivo de esta misión es poner el «foco» de la atención internacional en República Democrática del Congo para denunciar que la situación, lejos de mejorar ha empeorado, y que siguen produciéndose «más de 1.000 violaciones diarias» de mujeres y niñas por parte de grupos armados, que usan esta agresión como arma de guerra.

En un encuentro previo con la prensa, Valenciano explicó que también se quiere llamar la atención sobre la «preocupación muy seria por la seguridad» de Mukwege, que no tiene el apoyo de las autoridades del país y es perseguido por las guerrillas. El ginecólogo, que ha recibido amenazas, cuenta con protección de la Unión Europea y de la MONUSCO incluso dentro del hospital en el que trabaja.

«Cree que es un personaje a batir y que están intentando forzarle a irse del país, pero no quiere», señaló Valenciano para explicar el compromiso del ginecólogo con las víctimas que atiende. Pese a que su equipo le anima a marcharse para ponerse a salvo, él prefiere quedarse porque teme que si no, su labor «desaparecerá».