El control de entradas o salidas de los subsaharianos a las oficinas de asilo no se imponen

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fronteras de Ceuta y MelillaEl Ministerio del Interior afirma que España «no puede imponer» a Marruecos que deje pasar a los ciudadanos de países subsaharianos hasta las oficinas de asilo situadas en las fronteras de Ceuta y Melilla, pues es una cuestión de un «tercer Estado» que «trasciende su soberanía» y la competencia para negociar algo así es de la Unión Europea.

Lo explica en una respuesta parlamentaria por escrito al diputado de Amaiur Jon Iñárritu, que se interesaba por el hecho de que ningún ciudadano nacido al sur del Sáhara, donde ocho países están en conflicto abierto, como Malí o República Democrática del Congo, haya podido acceder a las oficinas de asilo inauguradas en marzo en las fronteras de las Ciudades Autónomas.

Con los datos del mismo ministerio, desde la apertura de estas dependencias la situada en Ceuta no ha recibido solicitud alguna de protección internacional, mientras en la de Melilla se han registrado 1.567 de sirios, una de un jordano, 5 de iraquíes, 33 de marroquíes, 10 de palestinos y ninguna de subsaharianos, que no pueden acceder hasta allí porque carecen de libertad de circulación en Marruecos.

«España no puede imponer a un tercer Estado, en este caso Marruecos, criterio alguno que determine cómo debe realizar los controles de entrada o salida de su territorio. Es por ello que la materia de inmigración y asilo trasciende la soberanía española, tal y como se establece en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, debiendo ser la Unión la que emprenda con los terceros Estados, las acciones relativas a estas cuestiones», afirma.

«Esto incluirá además la asociación y la cooperación con terceros países para gestionar los flujos de personas que solicitan asilo así como protección subsidiaria o temporal», destaca la respuesta por escrito a la que ha tenido acceso Europa Press.

Con todo, recuerda que Marruecos, país «signatario de la Convención de Ginebra de 1951» por la que se constituyó la figura del asilo, tiene su propio acuerdo de sede con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y además, «mantiene con la Unión Europea una relación privilegiada».

Asimismo, destaca que el país inició en septiembre de 2013 «una nueva política migratoria en materia de inmigración y asilo que cuenta con el apoyo de la propia Comisión Europea» e incide en que «a través de ACNUR, Marruecos está incrementando las actuaciones y concesiones de protección internacional en favor de nacionales sirios y de otras nacionalidades».