El cierre del centro de acogida en Acre deja a 1.700 haitianos sin techo

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acogida de la ciudad de AcreEl cierre del centro de acogida de la ciudad de Acre, la semana pasada, ha esparcido a casi 1.700 haitianos por distintas ciudades brasileñas. Sólo en Sao Paulo, cerca de 200 inmigrantes han desembarcado en autobuses que ha dispuesto el Gobierno de Acre, según varias asociaciones de ayuda humanitaria.

   El Gobierno de Acre ha asegurado que ha pagado el transporte de los extranjeros que estaban en el centro de acogida. Los que tenían cómo pagarse el billete salieron de Sao Paulo en dirección al estado de Santa Catarina y Río Grande del Sur, los demás tuvieron que permanecer en Sao Paulo.

Aunque al menos tres entidades han ofrecido cobijo a los extranjeros en Sao Paulo, casi todos los locales están llenos por el movimiento constante de haitianos que llegan a la ciudad. En uno de ellos, Misión Paz, los haitianos que han llegado esta semana han tenido que dormir en el suelo y recurrir a donaciones para poder comer, según ha informado el diario brasileño ‘O Globo’.

“Como ha hecho frío los últimos días, no se encuentran plazas en los albergues. Hemos colocado mantas en el suelo del salón de actos y los hemos colocado ahí”, ha afirmado el director del Centro de Estudios Migratorios de la Misión Paz, el padre Paolo Parise, que ha añadido que desde 2009 cerca de 4.200 haitianos han pasado por allí.

QUEJAS POR HUMILLACIÓN

“Estamos pasando por una humillación muy grande. Vinimos a Brasil en busca de una vida mejor, pero esto no parece ser mucho mejor de lo que yo tenía en Haití. La última noche, dormí bajo la lluvia. Llevo sin ducharme ni comer desde que llegué, hace tres días, y no sé cuándo conseguiré un empleo”, se ha quejado el fotógrafo Demet Debuier, de 28 años, uno de los inmigrantes haitianos.

El Gobierno de Sao Paulo ha explicado que no se pudieron preparar para la llegada de los haitianos porque fue repentina. “No sabíamos que vendrían aquí de forma desorganizada. La gente tenía mucho interés en participar de una discusión con el Gobierno de Acre, pero eso no sucedió”, ha afirmado el coordinador de políticas para emigrantes, Paulo Illes.

El secretario de Justicia y Derechos Humanos de Acre, Nilson Mourão, ha denunciado que el Gobierno no tiene contacto con Sao Paulo porque “hace tres años y medio que los haitianos llegan ahí”. Aunque ha añadido que el Gobierno está intentando habilitar un nuevo centro de acogida en Río Blanco para los haitianos recién llegados.

La coordinadora del programa de política externa de la ONG Conectas, Camila Asano, ha pedido que el Gobierno mantenga por lo menos un centro de información en Brasilia. Según ella, ese destino ya está consolidado entre los haitianos y el cierre del centro de acogida no va a hacer que los extranjeros dejen de llegar.

Desde enero de 2012, Brasil ha concedido cerca de 70 permisos de residencia para haitianos que han emigrado al país. En total, se autorizaron cerca de 10.000 visados humanitarios, por medio de una resolución normativa del Consejo Nacional de Inmigración. El documento tiene una validez de 5 años y puede ser obtenido en las embajadas de Brasil en Puerto Príncipe, Lima y Quito.