El arzobispo de Bangui: “no todos los cristianos son ‘antibalaka'”

0
333

Mg Dieudonné Nzapalainga et Oumar Kobine LayamaEl arzobispo de Bangui, monseñor Dieudonné Nzapalainga, ha condenado este jueves la violencia por parte de las milicias ‘antibalaka’ pero ha dejado claro que igual que no todos los musulmanes son miembros de Séléka, “no todos los cristianos son ‘antibalaka'”, al tiempo que ha reclamado el fin de la “impunidad” en República Centroafricana (RCA) para poder acabar con la violencia.

    “Siempre se nos ha dicho que los musulmanes no son todos Séléka y que todos los Séléka no son musulmanes. Igualmente, nosotros hemos dicho que todos los ‘antibalaka’ no son cristianos y no todos los cristianos son ‘antibalaka'”, ha subrayado, en una entrevista concedida a Radio Vaticano.

Sus palabras llegan después de que en los últimos días tanto Human Rights Watch (HRW) como Amnistía Internacional (AI) hayan denunciado la persecución que está sufriendo la minoría musulmana del país y que hayan llegado a hablar de “limpieza étnica”.

Los integrantes de las milicias ‘antibalaka’ “hablaban de combatir a Séléka, pero ahora eso no es lo que ocurre sobre el terreno”. “Ahora estas personas la toman con las comunidades musulmanas”, ha lamentado monseñor Nzapalainga, que ha denunciado que en RCA “hay un grupo que ha decidido tomarse la revancha” frente a los abusos cometidos por Séléka.

“Condeno los abusos o el recurso a la fuerza como medio para llegar al poder”, ha asegurado el religioso, defendiendo que el “diálogo es el único medio que conozco”. En este sentido, ha advertido de que “todos aquellos que se dicen cristianos y que están en este grupo no deben creer que son coherentes con su fe”.

“NO SE PUEDE SER CRISTIANO Y MATAR A TU HERMANO”

“Uno no puede decir que es cristiano y matar a su hermano, quemarlo y destruirlo”, ha subrayado el arzobispo de Bangui. “No se puede decir que se es cristiano y perseguir a tu hermano”, ha insistido, que ha instado a los cristianos a que acojan a los musulmanes, igual que él acoge al principal imán de la capital.

“Actualmente estamos asistiendo a divisiones, odio, venganza, represalias, comportamientos que están en las antípodas de los valores evangélicos”, ha lamentado el religioso, para quien en realidad “se trata de la búsqueda del poder y hay que tener el valor de decirlo”. “No se están peleando por estar más cerca de Dios o para defender bien su credo, se pelean por estar al poder y para demostrar quién es el más fuerte”, ha incidido.

IMPUNIDAD

Monseñor Nzapalainga ha lamentado que se esté recurriendo a la “baza religiosa” para explicar la situación en el país. “Lo que nos ha conducido a esta situación ha sido la impunidad”, ha aseverado tajante. “La gente mata y nadie les dice nada. La gente saquea e incendia y siguen tan sanos y siguen deambulando”, ha lamentado.

“Hace falta que los que han matado respondan de sus actos” y que haya una “reparación”, ha defendido el arzobispo, para quien ha llegado el momento de que “la justicia renazca de sus cenizas en República Centroafricana”.

En este sentido, ha pedido apoyo de la comunidad internacional para el nuevo Gobierno de la presidenta interina, Catherine Samba-Panza. En opinión del religioso, hace falta una mayor presencia de tropas extranjeras sobre el terreno porque “hay armas diseminadas por todo el país y hay que recuperarlas”.

“Un país de 623.000 kilómetros no puede garantizar su seguridad con 6.000 hombres”, ha subrayado, si bien ha admitido que la presencia del contingente francés de la operación ‘Sangaris’ y la misión de la Unión Africana (MISCA) “han permitido estabilizar la situación y evitar lo peor”.