Dos candidatos sudaneses retiran su candidatura en protesta contra acciones de la comisión electoral

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Omar Hasán al BashirDos candidatos a la Presidencia de Sudán han retirado este jueves su candidatura en medio de las elecciones en protesta por lo que han descrito como graves violaciones por parte de la Comisión Electoral Nacional (CEN).

El organismo electoral anunció el miércoles su decisión de extender un día el periodo de votación sin argumentar su decisión, si bien ésta podría haberse debido a la baja participación en los comicios debido al boicot de la oposición.

La CEN señaló que, además, el periodo de votación sería extendido por un periodo de dos días en el estado de Gazira para compensar que los colegios electorales no abrieran durante el primer día de elecciones por motivos logísticos y administrativos.

Por otra parte, el periodo de votación fue alargado tres días en algunas zonas de la región de Darfur, sacudida por el conflicto desde hace años, debido a que las urnas no llegaron a tiempo.

Ahmed Radi, uno de los candidatos que ha anunciado su salida del proceso, ha dicho en declaraciones concedidas al diario ‘Sudan Tribune’ que la decisión de la CEN y la baja participación están detrás de su decisión.

Por su parte, Omer Awad al Karim, el segundo candidato que se ha retirado, ha tildado de «farsa» las elecciones, recalcando que su sentido de la responsabilidad le hacen mantenerse alejado «de la jugada preparada para engañar al pueblo en nombre de la democracia».

Así, ha citado violaciones como la falta de números de serie en las papeletas, el hecho de que la jornada de reflexión se extendiera durante dos días, y la aceptación de tarjetas de residencia en lugar de documentos de identidad para votar.

Al Karim ha asegurado además que el organismo electoral no ha ordenado a su personal que verifique las identidades de las mujeres que han acudido a votar con la cara velada, lo que abriría la posibilidad a que votaran en múltiples ocasiones.

Por otra parte, el candidato presidencial Mahmud Abdul Jabbar ha criticado la extensión del periodo de votación, que ha descrito como «inaceptable», subrayando que «permitirá al partido gubernamental manipular las elecciones».

Valoración de la UA

Por su parte, los observadores electorales de la Unión Africana (UA) han dado su aprobación al proceso electoral, si bien han expresado su preocupación por los abusos de los Derechos Humanos y la baja tasa de participación.

En su comunicado, la misión de observación del organismo regional ha indicado que la votación «refleja la expresión de la voluntad» de los votantes, si bien su director, el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo, ha recalcado que los abusos de los Derechos Humanos podrían haber afectado a la participación.

«Hay unas pocas cosas que podrían haber mejorado la calidad de la justicia y la libertad que deberían haber sido aplicadas. Sin embargo, no diré que (las elecciones) son injustas o que no son libres», ha dicho.

Asimismo, ha subrayado que la misión de observación calcula que la participación final podría situarse entre el 30 y el 35 por ciento, una cifra inferior a las previsiones del Gobierno, tal y como ha recogido la emisora estadounidense Voice of America.

Pese a ello, el asesor presidencial Ibrahim Ghandur ha recalcado que las autoridades «están bastante satisfechas con el nivel de participación». «Los que hablan de baja participación no saben lo que está pasando o hablan de ella de forma deliberada», ha zanjado.

La oposición había convocado un boicot como respuesta la represión a la que se ve sometida por el Gobierno que preside Omar Hasán al Bashir, recalcando que la misma impide participar en igualdad de condiciones en los comicios.

Este boicoteo significa que los votantes tendrán que elegir entre la formación del presidente o un grupo de relativamente nuevos partidos políticos. La Unión Europea, que observó las anteriores elecciones, celebradas en 2010, ha criticado el clima político del país ante las elecciones.

Al Bashir ha centrado su campaña en la mejora de la economía, marcada por la inflación y las altas tasas de desempleo. El mandatario también se ha comprometido a mantener la estabilidad, advirtiendo de los riesgos de un cambio de Gobierno con el contexto de violencia en Libia y Yemen.