Doce años de prisión para Katanga

0
373

Germain KatangaLa Haya ha declarado culpable al ‘señor de la guerra’ congoleño Germain Katanga, declarado culpable por su papel en la masacre étnica que tuvo lugar en una aldea de Ituri, en República Democrática del Congo (RDC), en la que murieron más de 200 personas. El Tribunal Penal Internacional (TPI) lo ha condenado a 12 años, aunque ha permitido que se le resten los siete años que lleva en detención preventiva.

El que fue líder de la milicia Fuerza de Resistencia Patriótica de Ituri (FRPI), en el noreste de República Democrática del Congo (RDC), fue declarado culpable por haber suministrado las armas, principalmente pistolas y machetes, que se utilizaron en la masacre. También había sido acusado de violación y esclavitud sexual, aunque se le declaró no culpable de estos cargos.

Katanga fue arrestado después de un ataque que tuvo lugar en Ituri cotnra la Misión de Naciones Unidas en RDC (Monusco) en el que murieron nueve ‘cascos azules’. Poco después fue trasladado al centro penitenciario de reeducación de Kinshasha, para entregarlo en 2007 a las autoridades internacionales. El juez del TPI, Bruno Cotte, sostiene que de la condena impuesta se le pueden restar los siete años que lleva en prisión preventiva.

De padre de dos hijos a asesino de 200 congoleños

Katanga, de 36 años, nació en Mambasa (Ituri), en el noreste de lo que antes se conocía como Zambia, y se cree que pertenece a la etnia ‘ngiti’, aunque nunca se ha llegado a confirmar. Está casado con Denise Katanga, con la que tiene dos hijos.

Desde 2003 se convirtió en líder de la FRPI, uno de los dos bandos que se encarnizó en un sangriento conflicto con otras milicias armadas. Entre enero de 2001 y diciembre de 2003, en Ituri murieron más de 8.000 civiles, y más de medio millón de personas se vieron obligadas a huir de sus casas.

La condena que acaba de emitir el TPI hace referencia a un ataque que tuvo lugar a comienzos de 2003, poco después de convertirse en el ‘señor de la guerra’ del bando del FRPI, en el que murieron al menos 200 personas. El ataque ocurrió en la aldea de Bogoro, con un gran colectivo de la etnia ‘hema’, principal objetivo de la milicia de Katanga.

Bogoro, una ciudad que acabó en ruinas

Los supervivientes de la masacre fueron encerrados en el mismo edificio donde se apilaban los más de 200 cadáveres de congoleños ‘hema’, y muchas de las niñas y mujeres de Bogoro fueron secuestradas y vendidas como esclavas sexuales. Katanga y sus secuaces acabaron saqueando la aldea con el objetivo de eliminarla completamente del mapa.

La procuradora Faou Bensouda declaró ante el TPI que después del ataque de Katanga, “Bogoro no era más que ruinas”. Bensouda pidió una condena de entre 22 y 25 años de prisión.

Human Rights Watch (HRW) cree que, además, Katanga pudo haber tenido un papel importante en uno de los asesinatos más graves cometidos en Ituri, en el hospital de Nyakunde en septiembre de 2002, cuando asesinaron a al menos 1.200 de congoleños ‘hema’. La organización internacional también alega que Katanga dirigió a su milicia en otros ataques, aunque el TPI sólo se ha referido al ataque contra Bogoro.