Desaparece un ícono de Sudáfrica, pero su legado perdura

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Sudáfrica dijo adiós a Winnie Mandela, ícono de la lucha antiapartheid, con homenajes y reconocimientos póstumos que culminaron en un tributo multitudinario en Johannesburgo y funerales con honores de jefe de Estado.
Ella vive en todos nosotros, en nuestras acciones, en guiar nuestras luchas y permanece en nuestras conciencias, dijo el presidente Cyril Ramaphosa en su panegírico ante decenas de miles de personas congregadas en el Estadio de Rugby de Orlando, en la vecindad de Soweto, para rendirle tributo póstumo. Nomzamo Winifred Madikizela Mandela, quien nació en 1936 en Bizana, provincia de Cabo Oriental, fue una inquebrantable luchadora contra el régimen de segregación racial.

Debido a su enfrentamiento a las leyes de segregación, protestar por la represión y la detención de combatientes del Congreso Nacional Africano (ANC), entre ellos su entonces esposo, Nelson Mandela, Winnie fue torturada, encarcelada y aislada, además de víctima de una campaña difamatoria organizada por la seguridad del apartheid.

La divulgación por primera vez en Sudáfrica de un premiado documental sobre su vida, realizado por el francés Pascale Lamche, presentó en la propia voz de los perpetradores detalles del denominado operativo de inteligencia del régimen de segregación racial (Operación Romulus) para difamar a esta valerosa mujer, símbolo de la resistencia.

La inclusión en la prensa nacional e internacional de historias negativas sobre Winnie, las presiones sobre el legendario líder Mandela, quien estuvo casado 37 años con Winnie, y otros dirigentes del ANC para que se separaran de esta indómita mujer reconocida como la Madre de la Nación son relatados con suma desfachatez por agentes participantes en esas acciones.

A través de la cinta de Lamche, los sudafricanos supieron en la propia voz del exagente de los servicios de seguridad del apartheid Vic McPherson que en 1989 fue encargado de una operación de estrategia mediática en contra de Winnie y el ANC, y que para ello contaba con 40 periodistas a quienes suministraba informaciones falsas para ser publicadas en primera plana. 

Un impacto particular tuvo en los ciudadanos de este país que McPherson narrara estos hechos sentado cómodamente en su jardín y acariciando a sus perros, que consideraron las imágenes más escalofriantes de este documental.

Esas y otras revelaciones por parte de varios exagentes del régimen, entre ellos el exjefe de inteligencia Niel Barnard y el exjefe de la policía en Soweto Henk Heslinga, provocaron en la nación una nueva admiración por esta mujer considerada la cara de Sudáfrica durante los oscuros años de represión.

MERECIDO HOMENAJE Los tributos a Winnie, quien falleció el 2 de abril a los 81 años luego de una larga enfermedad, comenzaron al día siguiente de su muerte con duelo oficial, banderas a media asta y homenajes a lo largo del país, que tuvieron su más alta expresión en el memorial el 11 de abril, celebrado en el Estadio del distrito de Orlando, en Soweto. 

Cantos y bailes, parte del ritual litúrgico tradicional de la población negra sudafricana, fueron una constante durante las más de cuatro horas de homenajes que encabezó el vicepresidente David Mabuza.

En sus palabras, el Vicepresidente dijo que ‘estamos aquí para llorar la muerte de una verdadera revolucionaria y líder de nuestra liberación, para lamentar la muerte de la Madre de la Nación porque un árbol que nos amparaba ha caído’.

Mabuza, también vicepresidente del ANC, aseveró que Winnie permaneció implacable hasta los últimos años de su vida y durante su existencia ‘recordaste a nuestras hijas y madres que las mujeres son poderosas y pueden pararse a la par con los hombres’.

Una ceremonia similar, convocada por el opositor partido Luchadores por la Independencia Económica (EFF) de Julius Malema, tuvo lugar ese mismo día en la provincia de Estado Libre.

TRIBUTOS Analistas en Sudáfrica consideran que uno de los más sentidos homenajes fue el de la viuda de Mandela, Graca Machel, quien le dedicó una carta a ‘su hermana mayor’ donde dice que ‘te convertiste en una de las estrellas más brillantes en el cielo, donde permanecerás por siempre radiante’.

‘La extraordinaria vida que llevaste es un ejemplo de gran fortaleza y pasión inextinguible, fuente de inspiración para todos nosotros de cómo afrontar los desafíos con valentía, firmeza y determinación inquebrantable… Gracias por tu brillante sabiduría, feroz desafío y elegante belleza’, expresa el mensaje de Graca Machel.

Dirigentes gubernamentales y políticos de varias organizaciones, como el Partido Comunista, el EFF, el Partido Inkhata, y las ligas juvenil y de mujeres del ANC, entre otras muchas voces, expresaron su admiración, respeto y reconocimiento a la desinteresada lucha que durante años mantuvo Winnie Mandela para que Sudáfrica lograra su liberación del apartheid. En la despedida final a Winnie, el presidente Ramaphosa dijo que su vida estuvo dedicada a la unidad de los oprimidos de todas las naciones y en la muerte ‘nos une a todos, los cercanos y los de muchas naciones y continentes, para rendirle homenaje y recordarla con cariño’.

Ella ha demostrado en su muerte que nuestras muchas diferencias políticas y raciales han sido eclipsadas por nuestro deseo compartido de seguir su ejemplo en la construcción de una sociedad justa, equitativa y solidaria, señaló. El mandatario dijo que la conciencia y convicciones de Winnie no le dejaron otra opción que la de resistir porque ‘ella se sintió forzada a unirse a una lucha noble en sus propósitos aunque peligrosa de llevar a cabo, a hablar cuando otros enmudecieron, a organizar, movilizar y liderar cuando quienes lo hacían fueron encarcelados o forzados al exilio’.

Reconoció que ella vivió, como muchos sudafricanos, con temor, dolor, pérdidas y desilusiones, pero cada día se levantó con la nobleza del espíritu humano… Ellos trataron de denigrarla con amargas y torcidas mentiras… quisieron destruirla para que bajara sus ojos y mostrara debilidad, pero siempre se levantó.

El presidente Ramaphosa admitió en su panegírico que ‘estamos forzados a reconocer que a menudo ella se levantó sola… demasiadas veces no estuvimos allí para ella’.

Todos quienes la apreciaron y reconocieron su dedicación prometieron seguir su ejemplo y cumplir su legado.