Decenas de nigerianos se manifiestan en Abuya para exigir la liberación de las niñas secuestradas

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AbuyaUnas 60 personas se han concentrado este martes en los alrededores del palacio presidencial de Nigeria, en Abuya, para exigir la liberación de las más de 250 niñas que fueron secuestradas el pasado 14 de abril por la secta islamista Boko Haram.

Los manifestantes, vestidos con camisetas rojas con la ya internacionalizada consigna ‘Bring Back Our Girls’ han intentado llegar hasta el Palacio Presidencial para exigir al Gobierno de Goodluck Jontahan que intensifique sus esfuerzos para liberar a las niñas secuestradas.

«Quiero pedirle al presidente que intente traer a mis amigas», ha dicho Rebecca Ishaku, una de las pocas que consiguió huir de su cautiverio. «No quiero ni imaginarme lo que les habrá pasado», ha añadido.

Por su parte, el líder de la asociación de padres de Chibok, donde fueron secuestradas las niñas, Hosiah Lawan, ha dicho que ya han perdido la esperanza generada por las primeras promesas de rescate realizadas por el Gobierno.

Unos 150 policías armados han impedido a los manifestantes llegar hasta el palacio presidencial cercando todas las entradas, Sin embargo, una delegación gubernamental, liderada por la ministra de las Mujeres, Hajia Zainab Maina, ha ido a su encuentro.

«Estamos aquí porque el presidente está muy ocupado y no puede salir a recibiros», ha justificado Maina, subrayando que «el Gobierno está haciendo todo lo posible para traer a las niñas». «Son nuestras hijas. En la medida que os duele a vosotros nos duele también a nosotras», ha asegurado, de acuerdo con ‘The Punch’.

El ex ministro de Educación Oby Ezekwezili, que ha participado en la manifestación, ha acusado a esta delegación gubernamental de servir de parapeto a Jonathan para que siga sin responder a las críticas por el caso de las niñas secuestradas.

«Os habéis unido a la Policía que ha impedido que nos reunamos con el presidente», ha acusado a la delegación gubernamental, explicando que habían escrito a Jonathan avisándole de que con motivo de los seis meses del secuestro marcharían hacia el palacio presidencial.

SIN NOTICIAS DE LAS NIÑAS

Un grupo de milicianos de Boko Haram –cuyo nombre significa ‘la educación occidental está prohibida’– irrumpieron el pasado 14 de abril en la escuela de niñas de Chibok, una pequeña aldea del noreste de Nigeria, y secuestraron a más de 250 menores.

Inmediatamente después del secuestro, el Gobierno puso en marcha un gran operativo militar para localizar a las niñas, pero sin resultados. Solo algunas han conseguido escapar por sus propios medios y llegar hasta las autoridades nigerianas.

La mayoría de las niñas siguen en manos de Boko Haram, que ya adelantó en un vídeo que difundió con sus nuevas rehenes que las utilizaría para venderlas como esposas, sin que aún se sepa dónde pueden estar retenidas.

Este prolongado secuestro y la respuesta del Gobierno, que ha llegado a atribuirse la liberación de niñas que habían huido por su cuenta, ha desatado la ira de los nigerianos y las críticas de la comunidad internacional.

«Lloro todos los días», ha dicho a Reuters Rebecca Samuel, cuya hija sigue secuestrada. «Creo que el Gobierno podría hacerlo, podría devolvérnosla», ha confiado.