De Nyasalandia a Malawi

0
1144

MalaPor Roberto Correa Wilson

Malawi, en el África Oriental es, sin duda, testigo de las maniobras, engaños y desmanes militaristas de Gran Bretaña para implantar su sistema de esclavitud colonial en naciones del continente.

El país fue conocido durante la etapa colonial como Nyasalandia, nombre tomado del lago Nyasa, situado a 471 metros sobre el nivel del mar, que es el tercero en dimensión en el continente y ocupa la sexta parte de la superficie total del país.

Este gran espejo de agua de 30 mil 800 kilómetros cuadrados tiene buenos puertos, playas arenosas, aunque sufre repentinas y violentas tormentas. El lago, unido a la fertilidad de los suelos atravesados por numerosos ríos despertó el interés de los ingleses.

Malawi es una nación mediterránea limitada al oeste por Zambia, al sur y este por Mozambique y al norte por Tanzania. La diversidad de grupos étnicos entre los que sobresalen chewa, nyanga, lomwe, yao, tumbuka, sena, tonga, ngomi y ngonde, lo dotan de una gran riqueza cultural. El portugués Gaspar Boccaro fue el primer europeo en arribar al territorio en 1618 y mantuvo contacto con algunos de esos grupos autóctonos. El visitante no mostró interés en permanecer en ese país. Posteriormente viajaron misioneros jesuitas

lusitanos.

La presencia de los religiosos europeos no influyó en las creencias y costumbres de los nativos acumuladas desde tiempos ancestrales y transmitidos de generación en generación.

Casi dos siglos y medio después, el 16 de septiembre de 1859, el explorador inglés David Livingstone llegó al lago Nyasa. La historiografía occidental atribuye al explorador el descubrimiento del lago, sin embargo, a su llegada encontró las

tribus yao, los que serían en justicia sus descubridores.

En esa época fracasaron varios intentos de establecer misiones, a pesar del apoyo de fuerzas colonialistas. Fue en 1878 cuando Inglaterra inició la penetración hacia el interior de Malawi por medio de la African Lakes Company.

Su rival, la British South Africa Company, creada por el colonialista inglés Cecil Rhodes, logró obtener mediante engaños y sobornos, que los jefes tribales le cedieran esos territorios.

Inglaterra adquirió de la South Africa el derecho del país y consolidó su dominio mediante acuerdos anglo-alemanes en 1890, y anglo-portugueses en 1891. Esos reajustes territoriales entre las metrópolis se establecían sin contar con la población autóctona.

Ese mismo año ocurrió algo peor para los nativos. Inglaterra proclamó el protectorado de Nyasalandia. Predominó entonces la explotación colonial, las mejores tierras fueron arrebatadas a los africanos, el gobernador inglés tuvo poderes supremos y los funcionarios y colonos blancos pasaron a dominar la vida económica y política del país.

Los ingleses consolidaron plenamente el proceso de colonización en 1897, cuando sus tropas apoyadas por cañones aplastaron sangrientamente la resistencia de los yao, los angoni y los grupos árabes, antiguos pobladores de la región.

A pesar de la superioridad en armamentos, los ingleses nunca consiguieron eliminar completamente la rebeldía del pueblo Malawi que era relegado a las peores tierras y veía cómo las riquezas del país partían hacia la metrópoli.

NUEVO SIGLO

Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), el territorio Malawi fue escenario de enfrentamientos entre ingleses y alemanes. El país sirvió de base de operaciones contra la llamada África Oriental Alemana (Tangañika).

El estado de opresión que prevalecía en el país donde la población carecía de los derechos más elementales hizo que en 1915 surgiera el primer brote independentista encabezado por John Chilembween. Las autoridades coloniales reprimieron con

particular brutalidad la manifestación anticolonialista.

Después de la guerra las autoridades intentaron unir a Nyasalandia y Tangañika. Alemania había perdido ese territorio al igual que todas sus posesiones en el continente tras su derrota. Tangañika y Zanzíbar forman actualmente la República de

Tanzania. El proyecto fracasó.

Se iniciaron entonces nuevas gestiones para anexar el país con Rhodesia del Norte (actual Zambia) y Rhodesia del Sur (hoy Zimbabwe), pero el plan fue aplazado por el estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), en la que participaron 30 mil

nativos de Nyasalandia en los frentes de Etiopía, Madagascar y Birmania.

Finalmente fue creada la Federación de Rhodesia del Norte y Nyasalandia, el primero de agosto de 1953, con el fin de facilitar el dominio inglés en la región. Esto permitía a los ingleses controlar el cobre de Rhodesia del Norte y las plantaciones de Rhodesia del Sur a la que se añadía la mano de obra barata de Nyasalandia.

Debe agregarse también que la Federación permitiría a los colonialistas sofocar cualquier posible levantamiento independentista en Nyasalandia utilizando las mismas fuerzas que tenían acantonadas en las dos Rhodesia.

A pesar de la represión y el férreo control colonial la lucha del pueblo impuso a las autoridades la aceptación de una mayor representación africana en un denominado Consejo Consultivo y la celebración de elecciones en abril de 1956 con vista a la liberación del país.

El Partido Congreso Nacional Africano, primera organización nativa fundada en 1944, después de varias rebeliones y vueltas a la calma, obtuvo el respaldo de la población en las elecciones efectuadas en agosto de 1961.

Haciendo a un lado su permanente prepotencia, los colonialistas tuvieron que aceptar la voluntad de los malawi. Se convocó un año después la Conferencia de Londres, realizada en noviembre de 1972.

En la reunión se aprobó una Constitución y la autonomía interna del país. En 1964 Nyasalandia obtuvo la independencia y cambió el nombre por el actual, Malawi.