Crisis humanitaria en Mali ocupa agenda de ONU

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Una votación en el Consejo de Seguridad de la ONU se realizará sobre la renovación del regimen de sanciones contra personas y entidades que afecten el proceso de paz en Mali.
La votación coincidirá con la estancia en ese país africano de la coordinadora adjunta de socorro de emergencia de las Naciones Unidas Ursula Mueller.

El martes comenzó la alta representante de ONU su visita de cuatro días, que busca crear concienciar sobre el deterioro de la situación humanitaria en el territorio.

Mueller persigue llamar la atención de los donantes internacionales y encontrar formas para una mejor respuesta humanitaria ante la importante brecha de financiamiento.

La víspera, la funcionaria de Naciones Unidas se reunió con autoridades de Mali y socios humanitarios en Bamako, la capital del país.

Además, se espera que próximamente tenga encuentros con desplazados internos de una de las comunidades más afectadas del centro de Mali.

Actualmente, alrededor de 5,2 millones de personas -o uno de cada cuatro malienses- necesitan asistencia humanitaria, en comparación con los 3,8 millones del año anterior.

Si bien el nivel de necesidad es mayor que en cualquier momento desde el comienzo de la crisis en 2012, solo se cuenta con un 31 por ciento de los 330 millones de dólares solicitados para la respuesta humanitaria de 2018.

En septiembre del año pasado, el Consejo de Seguridad adoptó por unanimidad la resolución 2374, que establece un régimen de sanciones contra quienes afecten los esfuerzos de paz en Mali.

Presentada por Francia en el órgano de 15 miembros, la iniciativa recoge la prohibición de viaje a los países integrantes de la ONU durante un año para aquellos individuos designados por el comité a cargo de la implementación.

Asimismo, decide, también por un año, la congelación de activos de personas y entidades señaladas por el comité, el cual se crea mediante la propia resolución.

El documento pide al secretario general António Guterres la activación de un panel de expertos por un período de 13 meses, que tendría la responsabilidad de respaldar al comité de sanciones y de cooperar con agencias como Interpol y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc).

Según la resolución 2374, la situación en Mali sigue representando una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.

Pese a los acuerdos de paz firmados en 2015, la violencia continúa presente en el norte de la nación africana, sobre todo, en la localidad de Kidal.

Desde junio del 2017 se enfrentan en ese territorio los grupos rivales Plataforma y Coordinadora de Movimientos del Azawad, con saldo de decenas de muertos y desplazados.