Consejo de Seguridad ONU analiza situación en Sahara Occidental

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consejo-onuEl Consejo de Seguridad de la ONU analiza la situación en el Sahara Occidental, en medio de una crisis por la decisión de Marruecos de obstaculizar el funcionamiento de la Misión de cascos azules en el ocupado territorio.

La reunión del órgano de 15 miembros, presidido este mes por China, se centra en un reporte del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, sobre el escenario saharaui, la labor de la Misión para el Referendo del Sahara Occidental (Minurso) y los problemas generados por las medidas de Rabat.

En su informe, el Secretario General advierte que sigue sin avanzar la cuestión del territorio ocupado por Marruecos desde 1975.

Ban explica que el Reino insiste en que el Sahara Occidental le pertenece y acepta como única iniciativa su propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí, mientras el Frente Polisario defiende la celebración de un referendo, que incluya la opción de la independencia.

La ONU activó en 1991 la Minurso, encargada de facilitar una consulta de autodeterminación del pueblo saharaui, salida bloqueada desde entonces por Rabat.

Respecto a la crisis imperante, el Secretario General ofrece en su reporte detalles de lo sucedido, de manera cronológica.

Ban visitó el mes pasado la región, donde utilizó el término de ocupación, tras constatar en los campamentos de refugiados saharauis el sufrimiento y la desesperanza derivados de décadas de dominación extranjera.

Marruecos reaccionó con medidas que debilitan el funcionamiento de la Minurso, entre ellas la salida de decenas de empleados civiles de la Misión.

En su informe, el Secretario General señala las dificultades creadas por la postura del Reino y pide resolver el diferendo por la vía diplomática.

Asimismo reitera la necesidad de avanzar en una salida aceptada para las partes, a partir de importantes desafíos en la región.

De acuerdo con Ban, durante su visita fue testigo de la frustración entre los saharauis, la cual se combina con la expansión en el Sahel-Sahara de las organizaciones extremistas y las redes criminales, «para poner en peligro la estabilidad de todos los países de la región».

Además, la situación humanitaria de los saharauis califica de trágica, por lo que urgen progresos, afirma en el documento.