Confirman prisión perpetua a líderes del genocidio de Ruanda en 1994

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Matthieu NgirumpatseEl Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) ratificó la sentencia a cadena perpetua por genocidio y crímenes de lesa humanidad a cuatro exfuncionarios de este país.

Edouard Karemera exministro del Interior y Callixte Nzabonimana, extitular de Juventud, cumplirán esa condena dijo el juez estadounidese Theodor Meron, en su veredicto.

También irán a prisión perpetua Matthieu Ngirumpatse, expresidente del Movimiento Republicano Nacional para el Desarrollo y la Democracia; e Ildéphonse Nizeyimana, antiguo subjefe de los servicios secretos de Ruanda, expresa un comunicado del TPIR.

Todos permanecerán bajo custodia del tribu al, a la espera de que se designe el centro de reclusión donde cumplirán sus penas a perpetuidad.

Karemera, Nzabonimana, Ngirumpatse y Nizeyimana apelaron en 2011 la sentencia, pero ahora no podrán volverlo a hacer porque el TPIR es la máxima juridicción.

Ese año un tribunal ruandés de primera instacia los condenó por genocidio y crímenes de lesa humanidad.

Nizeyimana está considerado uno de los principales responsables de la barbarie que acabó con la vida de casi un millón de personas, la mayoría de etnia tutsi.

En el juicio se comprobó que el exsegundo jefe de los servicios secretos ruandeses planificó y ordenó matar a la antigua reina de Ruanda, Rosalie Gichanda, una figura simbólica para todos los tutsis.

A Karemera, Ngirumpatse y Nzabonimana también se le confirmó una participación decisiva en las masacres.

Las víctimas eran asesinadas por milicias y soldados del ejército ruandés, con machetes y armas de fuego de todos los calibres, aseguró el magistrado.

Esos acontecimientos sucedieron ininterrumpidamante durante más de tres meses, a partir del 6 de abril del año 1994 en que fue asesinado por extremistas hutus el presidente Juvénal Habyarimana.

A finales de junio de ese año las milicias tutsi del Frente Patriótico de Ruanda (FPR) se hicieron con el poder, que aun retiene su líder, el presidente Paul Kagame.

Situado en Arusha, en el norte de Tanzania, el TPIR se constituyó hace cuatro lustros para juzgar a los máximos responsables de planificar y llevar a cabo el genocidio de Ruanda, como se le cooce mundialmente.