Catar pide a varios cargos de Hermanos Musulmanes egipcios que dejen el país

0
320

Amr DarragCatar ha pedido a varios dirigentes de los Hermanos Musulmanes egipcios exiliados en Catar desde la destitución militar de Mohamed Mursi que abandonen ese país, tras más de un año de presión internacional sobre Doha, informó hoy el dirigente islamista Amr Darrag.

En un mensaje recogido por la página oficial de la organización, Darrag expresó su «sincero agradecimiento» a Catar por su apoyo al pueblo egipcio en su «revolución contra la junta militar» y por acoger a la Hermandad y a su brazo político, el Partido Libertad y Justicia (PLJ).

«Para no causar ningún tipo de vergüenza a Catar, que nos parece un anfitrión muy acogedor, algunos símbolos de la Hermandad deben trasladar su residencia fuera de ese país, tal y como les han pedido las autoridades cataríes», dijo Darrag.

Prometió que la organización seguirá trabajando «con todas sus fuerzas y energías» para el éxito de la revolución del pueblo egipcio.

Amr Darrag es un destacado miembro del PLJ y de la Coalición Nacional de Defensa de la Legitimidad contra las nuevas autoridades surgidas del golpe, y además fue ministro de Cooperación Internacional durante la Presidencia de Mursi.

Las relaciones entre Egipto y Catar se han deteriorado desde la destitución de Mursi el 3 de julio de 2013, debido al respaldo del emirato a los Hermanos Musulmanes.

Catar, junto a Turquía, fueron los dos países de la región que acogieron a los miembros de la Hermandad perseguidos desde julio del pasado año por las autoridades egipcias.

Mientras, otros países como Arabia Saudí o Emiratos retiraron a sus embajadores en Doha y apoyaron al nuevo gobierno egipcio, presidido por el exministro de Defensa, Abdelfatah al Sisi, al que ayudaron económicamente durante el último año para afrontar la crisis que sufre el país.

Mursi está siendo procesado en diferentes causas, entre ellas, su supuesta implicación en la revelación de secretos de la seguridad nacional a Catar.

Egipto también cerró la sede del canal catarí Al Yazira y detuvo a varios de sus profesionales, a los que sentenció con hasta diez años de prisión bajo acusaciones de manipulación de la información y apoyo a la Hermandad, declarada organización terrorista por las autoridades interinas.