Califican de chantaje huelga de sindicato metalúrgico sudafricano

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numsaLa huelga de la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (Numsa) más que una acción de protesta es un chantaje salarial que amenaza al país, opinaron analistas en el diario The New Age.

El gremio le dio 48 horas de plazo a la compañía energética pública Eskom para responder a sus demandas de aumentos salariales, o de lo contrario -dijo- sumirá a la nación en un apagón total, criticaron los articulistas Lerato Diale y Luyolo Mkentane.

Además cientos de huelguistas protestaron la víspera frente a la sede de la empresa eléctrica en Sunninghill, Johannesburgo, en una movilización definida por el sindicato como una «medida de buena fe para presionar a Eskom a negociar», agrega el comentario.

De acuerdo con la reseña del periódico de izquierda, la organización Numsa pretende hacer caso omiso al interdicto judicial que considera a los empleados de Eskom integrantes de un sector de servicios esenciales al país.

El Secretariado General del grupo sindical recalcó que todos los trabajadores sudafricanos debían tener derecho constitucional a la huelga y la firma Eskom tenía que ser sacada de inmediato de la lista de servicios esenciales.

La agrupación Numsa se ha mostrado desafiante y se comprometió a llevar al país a la oscuridad, sin importar la magnitud o el impacto de la interrupción del suministro nacional de energía, señaló el rotativo.

Por su lado, la Cámara Sudafricana de Comercio e Industria (Sacci) recomendó a la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos regresar a la mesa de negociaciones para evitar una huelga con repercusiones muy negativas para la economía.

El ejecutivo de Sacci, Neren Rau, comentó en la radio local que el gremio Numsa debe estar comprometido en su cooperación con el gobierno y las empresas, y no conducir a Sudáfrica a una etapa de inestabilidad económica.

La organización laboral de 338 mil miembros inició el paro laboral desde el 1 de julio, advirtió que es por tiempo indefinido y que tres cuartos del total de sus afiliados bajaron las herramientas para pedir un alza de sueldos de 12 por ciento.

La huelga tiene impacto en el suministro energético, en industrias de ingenierías y metales, y además perjudicará, por efecto concomitante, a millares de medianas empresas de servicios públicos y bienes de consumo.