El café, mayor fuente de ingresos por exportación para Etiopía

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Con un valor de más de 860 millones de dólares en el año de producción 2016-2017, el café, considerado el producto estrella de Etiopía, constituye hoy la mayor fuente de ingresos por exportación.

Sin embargo, según expertos, algunos efectos vinculados al cambio climático están afectando los sembradíos.

Las áreas de cultivo en el este etíope vieron una subida de las temperaturas de al menos 1,3 grados centígrados en las últimas tres décadas, de acuerdo con informes emitidos por fuentes oficiales.

Todo ello conlleva además a una intensa sequía y, dado que el café es un cultivo sensible tanto a la humedad como al calor extremo, empeora las enfermedades que afectan al grano.

Como resultado, cada año se pierden miles de hectáreas de plantas en las zonas tradicionales de cultivo, lo cual aumenta los temores sobre el futuro de la producción.

El Gobierno ahora está alentando a los agricultores a plantar en elevaciones más altas, hasta tres mil 200 metros (10 mil 500 pies) sobre el nivel del mar, unos mil metros por encima de la norma.

Eso podría ayudar a mitigar algunas de las presiones del cambio climático, consideró Birhanu Tsegaye, quien dirige los servicios de extensión para café, té y especias de la Autoridad de Comercialización y Desarrollo, un organismo encargado de supervisar el sector.

A medida que aumentan las temperaturas, ‘incluso las áreas que anteriormente no eran aptas para el cultivo se volvieron adecuadas, lo que representa una oportunidad para hacer frente a los desafíos’, puntualizó.

Las presiones de las condiciones de calentamiento también se han notado en otras partes de la nación.

Aman Adinew, director ejecutivo de Metad Agricultural Development, que administra dos grandes plantaciones en los estados regionales de Oromia y los Pueblos, Naciones y Nacionalidades del Sur, indicó que los cambios en los patrones del clima afectaron las exportaciones.

La cosecha anual, que normalmente se lleva a cabo en noviembre y diciembre en sus granjas de Hambela y Gedeb, se demoró un mes porque los granos no habían madurado.

‘Como aún estaban verdes a principios de 2018 debido a la escasez de lluvia, provocaron un retraso en el procesamiento, lo que efectivamente significa incumplimiento de contrato con nuestros clientes norteamericanos, asiáticos y europeos’, apuntó.

Alrededor del 90 por ciento de los productores etíopes son pequeños agricultores, y la industria emplea directa e indirectamente hasta el 20 por ciento de los 100 millones de habitantes de este territorio del denominado cuerno africano.

Las exportaciones en el año de producción 2016-2017 sumaron un poco más de 220 mil toneladas, según cifras del Ministerio de Comercio, aunque las mismas fluctúan en los últimos cinco años, lo que hace difícil discernir cualquier tendencia a la baja.