Buscan sintonía ONU-Angola-Unión Africana para paz en grandes lagos

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El enviado especial del Secretario General de Naciones Unidas para la Región de los Grandes Lagos, Said Djinnit, defendió hoy una mayor sintonía entre el organismo, Angola y la Unión Africana para preservar la paz en la región.

‘Necesitamos reforzar la asociación entre Angola, la Unión Africana y la Organización de Naciones Unidas (ONU) para la estabilidad de la región de los Grandes Lagos y apoyar la celebración de elecciones libres en la República Democrática del Congo (RDC)’, expresó Djinnit, quien realiza una visita de dos días al país.

El diplomático dijo que la presencia de grupos armados en el este de la RDC, incluida la inestabilidad en Kassai, ha provocado consecuencias negativas de seguridad y para la preparación del proceso electoral.

Durante un encuentro con el vicepresidente Manuel Vicente, el representante de la ONU también evaluó como difíciles los procesos electorales en Burundi y República Centroafricana.

En la audiencia, el alto representante instó a las autoridades angoleñas celebrar elecciones limpias y transparentes, tranquilas y ejemplares.

La ONU y sus agencias están dispuestas apoyar a Angola en la creación de condiciones para que las elecciones sean pacíficas, transparentes y favorezcan el bien en el país, la región y el continente, expuso.

Djinnit también dialogó con el ministro de Defensa Joao Lourenzo sobre el conflicto armado en la vecina República Democrática del Congo.

Eso tiene una implicación para Angola, debido a la cantidad de refugiados que entran en el norte, señaló.

También aprovechó la oportunidad para felicitar a Lourenzo como candidato presidencial a los comicios del próximo 23 de agosto.

El canciller Georges Chikoti, al margen de la reunión entre el representante de Naciones Unidas y el vicepresidente angoleño, aseguró que el conflicto en la nación vecina trajo unos 15 mil refugiados.

‘La imagen no es muy buena. El Congo es inestable e introdujo 15 mil refugiados en Angola’, dijo.

Ambos países comparten una frontera de 770 kilómetros, 120 de ellos fluviales.