Bruselas alerta de la lentitud de las reformas democráticas en Marruecos

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banderas_unión_europeaLa Comisión Europea ha alertado este jueves de la lentitud de las reformas democráticas en Marruecos y ha pedido al Gobierno de Rabat que garantice el respeto del ejercicio de las libertades de asociación, reunión y expresión para el conjunto de los ciudadanos y que adopte el nuevo código de prensa.

   «En Marruecos, los progresos en la puesta en marcha de los compromisos inscritos en la reforma constitucional de 2011 han sido lentos, con medidas no obstante positivas como las reformas de la política migratoria y de la justicia militar», señala el Ejecutivo comunitario en su informe anual sobre la política de vecindad de la UE.

De las 19 leyes orgánicas que deben adoptarse para la puesta en marcha efectiva de la nueva constitución, sólo se han aprobado 5 y otras 2 están en curso de adopción, apunta el informe de Bruselas.

En materia de libertad de reunión, el Ejecutivo comunitario denuncia un uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía en algunas manifestaciones pacíficas, sobre todo contra movimientos sociales y asociaciones de derechos humanos.

Por lo que se refiere a la reforma del código de la prensa, Bruselas critica que aunque se ha prometido durante varios meses, todavía no se ha concluido. En un contexto de corrupción elevada, el Gobierno marroquí trabaja en una estrategia nacional que se concentra prioritariamente en los sectores de la policía y los servicios sanitarios. El informe también menciona los progresos en la lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo.

Pese a la lentitud en las reformas internas, Bruselas elogia los progresos durante el último año en las relaciones entre la UE y Marruecos. En junio se rubricó una asociación de movilidad para regular los flujos migratorios, Rabat ha iniciado ya las negociaciones para un acuerdo de libre comercio con Bruselas y ha firmado un nuevo acuerdo de pesca.

En cuanto al resto de países incluidos en la política de vecindad de la UE, el Ejecutivo comunitario destaca en particular el «gran avance democrático» en Túnez con la aprobación de una Constitución de consenso en enero de este año. En contraste, aumenta la inquietud por la polarización política y las limitaciones de la libertad de reunión y la libertad de prensa en Egipto.

Libia se enfrenta a graves problemas de seguridad que impiden la reconciliación nacional y la estabilización política, mientras que Líbano y Jordania deben hacer frente a las repercusiones de la guerra civil siria en sus sistemas políticos, económicos y sociales, lo que limita su capacidad de llevar a cabo reformas políticas y económicas. Los israelíes y los palestinos han retomado las negociaciones de paz pero persisten obstáculos considerables, según el análisis de Bruselas.

En cuanto a los vecinos del este, y al margen de la crisis de Ucrania, la Comisión subraya que Moldavia y Georgia han progresado en la transformación de sus sistemas políticos y judiciales y en las reformas previas a la puesta en marcha de los acuerdos de asociación ya concluidos. Armenia continúa sus reformas democráticas pero ha decidido no firmar el acuerdo de asociación con Bruselas.

Finalmente, Azerbaiyán sigue desoyendo los llamamientos para respetar las libertades y derechos fundamentales, mientras que Bielorrusia no ha avanzado en las reformas políticas.