Beyi Caid Essebi nuevo presidente de Túnez

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EssebsiBeyi Caid Essebi será el primer presidente elegido democráticamente en Túnez desde su independencia en 1956 gracias al voto del 56% de los tunecinos, según las encuestas realizadas a pie de urna citadas por el jefe de campaña de Essebi, y frente al 44% de los sufragios que habría recibido su rival, el presidente saliente Moncef Marzuki.

Tal era el deseo del futuro presidente tunecino de ganar las elecciones que antes incluso de que se conocieran los primeros datos, el jefe de campaña de Essebi le dio como vencedor ante los periodistas porque existían «indicios» de que su candidato era el ganador. Unas declaraciones que volvieron a encender la llama de la discordia que han alimentado ambos candidatos durante su campaña cuando Marzuki tildó de «infundados» esos datos. Horas después las cifras les dieron la razón y Nidaa Tounes, la ‘Llamada de Túnez’ de Essebi, se imponía sobre el Ennahda de Marzuki. Los laicos había comenzado a despegar como favoritos en la primera vuelta de las presidenciales y comenzaron a forjarse un sitio en el Gobierno tras su triunfo en las legislativas de octubre.

Abogado de formación y padre de cuatro hijos, Essebi llega a la presidencia con 88 años. Una edad que juega tanto a su favor como en su contra. A favor, defienden una dilatada carrera política: ministro de Interior, de Defensa y de Relaciones Exteriores con el primer presidente y padre de la independencia, Habib Burguiba, más tarde presidió el Parlamento bajo la presidencia de Zine el Abidin Ben Alí, lo que le costó numerosas críticas de su opositor en la campaña electoral, que le consideraba «un simple producto del antiguo régimen».

Declarado partidario del laicismo del Estado, lidera un partido que nació hace apenas dos años y que congrega a gente muy heterogénea: intelectuales, sindicalistas y hasta antiguos miembros del régimen de Ben Alí a los que les une el miedo a los islamistas. «Llevaron Túnez hacia atrás. Queremos un Estado del siglo XXI, un Estado de progreso. Nos separan 14 siglos de esa gente», defendió durante su campaña electoral.

Más de cinco millones de tunecinos estaban llamados a las urnas en una fría jornada que arrancó entre fuertes medidas de seguridad y con una participación tímida que fue aumentando a medida que avanzaba el día. Según la asociación tunecina de observadores de procesos electorales ‘Al Murakibun’, a las 15.00 horas la asistencia a las urnas era de un 48% a pesar de las amenazas lanzadas por algunos grupos extremistas.

La jornada transcurrió sin incidentes en los 11.000 colegios electorales repartidos por todo el país, pero sí que hubo que lamentar varios ataques, supuestamente terroristas, en alguno de ellos durante la madrugada del sábado al domingo.

Un supuesto terrorista de 20 años moría en un tiroteo con militares después de que un grupo armado atacase un colegio electoral en Hafuz, en el centro del país. Según el portavoz del ministerio de Defensa, los asaltantes atacaron a los militares que vigilaban el centro con una escopeta de caza y luego se dieron a la fuga.

Durante la persecución murió un joven y otros tres fueron detenidos posteriormente. Además, otro grupo de supuestos terroristas disparó desde una camioneta contra miembros de la Guardia Nacional en un control de carretera en la región de Siliana, sin que se produjeran víctimas ni heridos.

Dos hechos que el primer ministro Mehdi Yumá tildó de «tentativas desesperadas» porque los terroristas «son conscientes de que es la recta final de la transición democrática».