Archivan la acusación de fraude contra el opositor sudafricano Malema

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Julius MalemaUn juez ha rechazado este martes los cargos de corrupción contra un opositor del Gobierno de Sudáfrica, Julius Malema, a través de un fallo considerado como una gran victoria del dirigente del los Luchadores por la Libertad Económica (EFF, en sus siglas en inglés).

Malema había sido acusado de lavado de dinero, chantaje y fraude relacionado con los contratos gubernamentales. Sin embargo, el juez George Mothle ha explicado que el opositor había esperado demasiado tiempo para ser juzgado debido a una serie de aplazamientos. «Eres libre de irte», le ha comunicado.

Malema había negado los cargos y los había definido como un intento de silenciarlo. «Aquí estoy frente a ustedes, un hombre inocente, sin que ninguna nube oscura se cierna sobre mi cabeza», ha declarado el opositor a los periodistas y a sus seguidores afuera del Tribunal Superior de Polokwane en la provincia de Limpopo, al norte del país.

Malema fue expulsado del partido gobernante Congreso Nacional Africano (ANC, en sus siglas en inglés) en 2012 por falta de disciplina, en una de las mayores fracturas en la formación dirigida por el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma.

Actualmente Malema, al mando del ultraizquierdista EFF, el segundo partido más grande de la oposición, acusa regularmente al Ejecutivo de corrupción y se presenta a sí mismo como defensor de los negros pobres cuyas vidas apenas han cambiado desde el fin del apartheid en 1994.

POSIBLES NUEVOS CARGOS

El juez le ha comunicado que el caso ha sido rechazado, pero le ha advertido de que no está formalmente absuelto, ya que la Fiscalía podría presentar nuevos cargos en su contra

La Fiscalía le ha acusado de recibir dinero para un contrato gubernamental de forma «indebida» en una conspiración que implica licitaciones estatales. Un departamento provincial adjudicó un contrato, estimado en 52 millones de rand (unos 3,7 millones de euros), para la construcción de carreteras en la región natal de Malema a una empresa en la que el dirigente mantiene una participación a través de un fideicomiso.

Malema, quien había ayudado a Zuma a subir al poder, instó al presidente a que devolviera los millones de dólares empleados en la remodelación de su casa. Los partidos de la oposición vieron las reformas como fastuosas y derrochadoras y la Defensora del Pueblo, Thuli Madonsela, le recomendó en 2014 que devolviera parte del dinero.

Sin embargo, los aliados de Zuma defendieron la obra, asegurando que se necesitaba una piscina con el fin de extinguir los incendios y un sistema de detección de movimiento para proteger el recinto en el que se encuentran el ganado y los pollos.