Opositores sudafricanos aprovechan crisis de agua en Ciudad del Cabo

0
476
Dirigentes del opositor partido sudafricano Alianza Democrática (AD) parecen decididos a sacar ventajas políticas de la crisis de agua que sufre la Ciudad del Cabo, con la intervención en el asunto de su líder, Msumi Maimane.

La grave situación ocasionada por la peor sequía en un siglo en esa urbe sudafricana, la más poblada después de Johannesburgo, fue minimizada por la alcaldía de Ciudad del Cabo al no tomar medidas adecuadas a tiempo para enfrentar la crisis.

Su alcaldesa, Patricia de Lille, se encuentra inmersa en una batalla ante el clamor de sus colaboradores que piden su renuncia por cargos de alegada corrupción, abuso de poder y poca acción ante la situación de escasez del preciado líquido que se perfila desde hace meses.

Esas tensiones en la alcaldía debido a las varias investigaciones en marcha sobre el comportamiento de Lille provocaron que ayer la gobernadora de la provincia de Cabo Occidental -a la que pertenece la ciudad-, Hellen Zille, anunciara que se ocupará del asunto.

La intención, según dio a conocer públicamente, es adoptar acciones concretas para enfrentar el día cero, que será el momento que la práctica inexistencia de agua en las represas conduzca a suspender el suministro por los conductos.

Hoy, sin embargo, ese anuncio fue opacado por el presidente de AD Maimane, quien convocó una reunión de políticos de su partido para analizar la aguda situación y enfrentarla, en lo que sus opositores califican de ‘secuestro de la crisis’.

El representante del gubernamental partido Congreso Nacional Africano en esa provincia, Faiez Jacobs, calificó la acción de Maimane de una muestra de la desesperación de Alianza Democrática. Comentó que en vez de organizar una reunión para discutir la crisis lo que se necesita es enfrentarla y responder las preocupaciones de los pobladores.

Alianza Democrática está utilizando la maquinaria del Estado para alcanzar una agenda política, ya que Maimane no es representante de Cabo Occidental ni de la ciudad y no tiene derecho a hablar de la crisis de escasez de agua, que es un asunto puramente del gobierno… Al parecer ellos desconocen la diferencia entre partido y Estado, agrego Jacobs.

Sobre el tema el experto en asuntos constitucionales Pierre de Vos dijo que Maimane no tiene derecho a intervenir porque no ocupa una posición en el gobierno provincial… él no puede dar órdenes a los funcionarios porque no forma parte de su ejecutivo, luego de recordar que el asunto es responsabilidad del alcalde y la premier de Cabo Occidental.

Ante esas reacciones, el vocero de AD Mabine Seabe dijo que el presidente de su partido ‘no se encuentra en un show político’ sino que simplemente convocó a alcaldes y jefes de gobierno de la provincia ‘para informar al pueblo de la crisis y ofrecerle los detalles que necesitan’. El plan es llegar a más personas, no debilitar la ciudad, afirmó.

Integrantes de la propia Alianza Democrática comentaron a la prensa que esta convocatoria debía ser hecha por la gobernadora Zille o el vicealcalde Ian Nielson, ya que la iniciativa de Maimane pone en dudas sus habilidades para realizar sus funciones y provoca más incertidumbres.

Entretanto, el Congreso de Sindicatos de Sudáfrica (Cosatu) envió una carta abierta al vicepresidente Cyril Ramaphosa en el que le solicita considere con urgencia lo que sucede en Ciudad del Cabo ante la inadecuada administración del agua a todos los niveles del gobierno local.

Esta situación ha provocado serios desafíos en varias provincias como las de Cabo Occidental, Cabo Oriental y Estado Libre, apunta.

En su misiva a Ramaphosa, quien se encuentra en Davos al frente de la delegación sudafricana que participa en el Foro Económico Mundial, Cosatu exhorta a trabajar de conjunto para evitar protestas y desacatos en las comunidades que temen realmente la cercanía del día cero y ven que se demora la adopción de medidas para mitigar el impacto debido a una mala planificación.

En medio de este panorama, el departamento encargado del agua en Cabo Occidental dio a conocer que esta semana los niveles de las reservas disminuyeron a 25,3 por ciento de capacidad, en comparación con los 26,6 de la semana anterior.

La crisis pone en riesgo la industria turística de Ciudad del Cabo, que recibe anualmente unos dos millones de visitantes, la producción de vinos debido a la peor cosecha de uvas en más de una década, así como otros sectores de la agricultura y la economía.